HECHICERA
Poeta recién llegado
Cada instante de la vida suspiramos por deseos. Quizás con el tiempo se cumplen; otros quedan solo en el olvido. Nuestras manos se cansan de trabajar, manteniendo la esperanza en nuestro corazón. Las tormentas nos derriban, pero la creencia nos levanta cada día con más fuerza para continuar. Cuando sentimos que las fuerzas nos abandonan, siempre hay un destello que viene para darnos la chispa de la fuerza.
Las almas se torturan con las preocupaciones de la vida. Al mirar el rostro de tristeza, en el fondo de nuestro ser sacamos fuerza para continuar. Con las manos cansadas y el alma sin esperanza, al final, cuando sentimos que no podemos continuar, Dios siempre nos manda un destello para volver a brillar, evitando que las malas vibras de personas maliciosas nos alcancen. Siempre brillamos con más fuerza, para así poder continuar.
El camino es pesado, nuestro cuerpo se fatiga, las fuerzas se van, pero siempre hay una luz que, cuando menos lo esperas, llegará. Las preocupaciones se desvanecen como llegan y la esperanza resplandece como nunca para guiarte siempre en el mejor camino que debemos transitar. Aunque tus pasos estén cansados, jamás la fe debes olvidar.
Las almas se torturan con las preocupaciones de la vida. Al mirar el rostro de tristeza, en el fondo de nuestro ser sacamos fuerza para continuar. Con las manos cansadas y el alma sin esperanza, al final, cuando sentimos que no podemos continuar, Dios siempre nos manda un destello para volver a brillar, evitando que las malas vibras de personas maliciosas nos alcancen. Siempre brillamos con más fuerza, para así poder continuar.
El camino es pesado, nuestro cuerpo se fatiga, las fuerzas se van, pero siempre hay una luz que, cuando menos lo esperas, llegará. Las preocupaciones se desvanecen como llegan y la esperanza resplandece como nunca para guiarte siempre en el mejor camino que debemos transitar. Aunque tus pasos estén cansados, jamás la fe debes olvidar.