Luz que sabe a noche

Pescador nublado

Poeta que considera el portal su segunda casa
oscuridad.jpg


Íbamos por el mismo camino pero tú no me veías,

tus ojos no los marcaban mis pasos
y no había alguien cerca
nadie que te dijera que iba detrás.
Yo soy la tormenta y tú la resaca.

Cortaste los cables con los que intenté atarte,
rompiste las nubes con las que intenté seguirte
y ya no había alguien que pudiera tocarte,
nadie que supiera lo que dejabas.
Yo soy el llanto y tú el lamento.

Yo te tocaba pero tú ya no sentías
una brisa que ni siquiera movía tus ropas,
un vago fragmento de recuerdo que no se retiene,
una historia que dejaste sin voz, nadie que quiera escucharla.
Yo soy la herida y tú eres la sangre.

Una luz matutina que sabe a noche,
un cuchillo sin filo que sirve para reconocerte.
Aquí ya no hay quien conozca mi rostro,
nadie que sepa de dónde vengo.
Yo soy el agua y tú el instinto.

Unos miran el cielo
yo miro tus manos,
y de ambos nace la lluvia
y en el mismo lugar el destino se pierde.
Yo soy la presa y tú eres la trampa.

Regalabas mis cartas al sol
y juntos las veían quemarse.
No había quien las guardara,
nadie que esperara por ellas.
Yo soy la pregunta tú eres la duda.

Nadie que busque,
no hay alguien que quiera ser encontrado.
Nadie quien llore
no hay alguien que merezca el honor del llanto.
Nadie con tiempo,
no hay alguien que lo mida contigo.
Yo era el camino y tú pasajera.
 
Última edición:
Wowww, estos versos no hay duda que son de ese Pescador, eternamente nostálgico, nostalgia que se desprende de cada letras de este hermoso poema....Te dejo un abrazote y un gran beso!!!
 
Sencillamente exquisitos y aùn cuando la tristeza los envuelve no pierden su belleza. Felicitaciones y estrellas. Saludos y besos con cariño.
 
oscuridad.jpg

Íbamos por el mismo camino pero tú no me veías,
tus ojos no los marcaban mis pasos
y no había alguien cerca
nadie que te dijera que iba detrás.
Yo soy la tormenta y tú la resaca.
.
Cortaste los cables con los que intenté atarte,
rompiste las nubes con las que intenté seguirte
y ya no había alguien que pudiera tocarte,
nadie que supiera lo que dejabas.
Yo soy el llanto y tú el lamento.

Yo te tocaba pero tú ya no sentías
una brisa que ni siquiera movía tus ropas,
un vago fragmento de recuerdo que no se retiene,
una historia que dejaste sin voz, nadie que quiera escucharla.
Yo soy la herida y tú eres la sangre.

Una luz matutina que sabe a noche,
un cuchillo sin filo que sirve para reconocerte.
Aquí ya no hay quien conozca mi rostro,
nadie que sepa de dónde vengo.
Yo soy el agua y tú el instinto.

Unos miran el cielo
yo miro tus manos,
y de ambos nace la lluvia
y en el mismo lugar el destino se pierde.
Yo soy la presa y tú eres la trampa.

Regalabas mis cartas al sol
y juntos las veían quemarse.
No había quien las guardara,
nadie que esperara por ellas.
Yo soy la pregunta tú eres la duda.

Nadie que busque,
no hay alguien que quiera ser encontrado.
Nadie quien llore
no hay alguien que merezca el honor del llanto.
Nadie con tiempo,
no hay alguien que lo mida contigo.
Yo era el amino y tú pasajera.

Hola interesante poema, muy ben entramado, gracias por compartir. saludos y estrellas
¡SONRIe
 
oscuridad.jpg

Íbamos por el mismo camino pero tú no me veías,
tus ojos no los marcaban mis pasos
y no había alguien cerca
nadie que te dijera que iba detrás.
Yo soy la tormenta y tú la resaca.
.
Cortaste los cables con los que intenté atarte,
rompiste las nubes con las que intenté seguirte
y ya no había alguien que pudiera tocarte,
nadie que supiera lo que dejabas.
Yo soy el llanto y tú el lamento.

Yo te tocaba pero tú ya no sentías
una brisa que ni siquiera movía tus ropas,
un vago fragmento de recuerdo que no se retiene,
una historia que dejaste sin voz, nadie que quiera escucharla.
Yo soy la herida y tú eres la sangre.

Una luz matutina que sabe a noche,
un cuchillo sin filo que sirve para reconocerte.
Aquí ya no hay quien conozca mi rostro,
nadie que sepa de dónde vengo.
Yo soy el agua y tú el instinto.

Unos miran el cielo
yo miro tus manos,
y de ambos nace la lluvia
y en el mismo lugar el destino se pierde.
Yo soy la presa y tú eres la trampa.

Regalabas mis cartas al sol
y juntos las veían quemarse.
No había quien las guardara,
nadie que esperara por ellas.
Yo soy la pregunta tú eres la duda.

Nadie que busque,
no hay alguien que quiera ser encontrado.
Nadie quien llore
no hay alguien que merezca el honor del llanto.
Nadie con tiempo,
no hay alguien que lo mida contigo.
Yo era el amino y tú pasajera.


Triste y hermoso poema, revisa el último verso por favor se te escapó la "C" de camino.
Siempre me haces suspirar cuando leo tus poemas.
Gracias por ello, mi admiración y amistad.
 
oscuridad.jpg

Íbamos por el mismo camino pero tú no me veías,
tus ojos no los marcaban mis pasos
y no había alguien cerca
nadie que te dijera que iba detrás.
Yo soy la tormenta y tú la resaca.

Cortaste los cables con los que intenté atarte,
rompiste las nubes con las que intenté seguirte
y ya no había alguien que pudiera tocarte,
nadie que supiera lo que dejabas.
Yo soy el llanto y tú el lamento.

Yo te tocaba pero tú ya no sentías
una brisa que ni siquiera movía tus ropas,
un vago fragmento de recuerdo que no se retiene,
una historia que dejaste sin voz, nadie que quiera escucharla.
Yo soy la herida y tú eres la sangre.

Una luz matutina que sabe a noche,
un cuchillo sin filo que sirve para reconocerte.
Aquí ya no hay quien conozca mi rostro,
nadie que sepa de dónde vengo.
Yo soy el agua y tú el instinto.

Unos miran el cielo
yo miro tus manos,
y de ambos nace la lluvia
y en el mismo lugar el destino se pierde.
Yo soy la presa y tú eres la trampa.

Regalabas mis cartas al sol
y juntos las veían quemarse.
No había quien las guardara,
nadie que esperara por ellas.
Yo soy la pregunta tú eres la duda.

Nadie que busque,
no hay alguien que quiera ser encontrado.
Nadie quien llore
no hay alguien que merezca el honor del llanto.
Nadie con tiempo,
no hay alguien que lo mida contigo.
Yo era el camino y tú pasajera.




[FONT=&quot]Siempre es muy grato estar en tu espacio de inspiración, tus letras abrigan la tristeza y uno se anega ahí es un romper en el tiempo, un añorar hasta con el aliento en ese breve estar, me encanta como escribes y siempre tan identificada con tus versos me gusta mojarme en ellos. Sabes a veces sentimos alba pareciera noche con tanto que pesa y se recuerda pero no debemos olvidar todos somos pasajeros y por dejarnos envolver esa neblina nos podemos perder de muchos amaneceres y el vivir intensamente el hoy. Estrellas un cielo de ellas con mucha admiración tu pluma y en su luz mis mejores deseos para ti. Saludos Alicia.
 
oscuridad.jpg

Íbamos por el mismo camino pero tú no me veías,
tus ojos no los marcaban mis pasos
y no había alguien cerca
nadie que te dijera que iba detrás.
Yo soy la tormenta y tú la resaca.

Cortaste los cables con los que intenté atarte,
rompiste las nubes con las que intenté seguirte
y ya no había alguien que pudiera tocarte,
nadie que supiera lo que dejabas.
Yo soy el llanto y tú el lamento.

Yo te tocaba pero tú ya no sentías
una brisa que ni siquiera movía tus ropas,
un vago fragmento de recuerdo que no se retiene,
una historia que dejaste sin voz, nadie que quiera escucharla.
Yo soy la herida y tú eres la sangre.

Una luz matutina que sabe a noche,
un cuchillo sin filo que sirve para reconocerte.
Aquí ya no hay quien conozca mi rostro,
nadie que sepa de dónde vengo.
Yo soy el agua y tú el instinto.

Unos miran el cielo
yo miro tus manos,
y de ambos nace la lluvia
y en el mismo lugar el destino se pierde.
Yo soy la presa y tú eres la trampa.

Regalabas mis cartas al sol
y juntos las veían quemarse.
No había quien las guardara,
nadie que esperara por ellas.
Yo soy la pregunta tú eres la duda.

Nadie que busque,
no hay alguien que quiera ser encontrado.
Nadie quien llore
no hay alguien que merezca el honor del llanto.
Nadie con tiempo,
no hay alguien que lo mida contigo.
Yo era el camino y tú pasajera.


Un profundo poema, amor y dos alam, la una el complemento de la otra, no hay herida sin que alguien hiera.Me encantó tu nutrido lenguaje poético y las bonitas imágenes llenas de ese sentir del poeta. un gusto pasar por tu inspiración
 
Una atemporalidad descomunal que nos va llenando de desencuentros las cartas del destino, siempre hay eso: un punto de fuego, un indicio de lo que será la llama y tu poema lo describe muy bien, sentirse atado en un tiempo y espacio posterior al que debió ser para que las cosas pasaran, lo que sea, un segundo o años enteros, quizá y la coincidencia esté fuera de nuestras manos, por eso cuando el amor ocurre hay que celebrarlo, bueno amigo ya me puse a escribir rimas chafas, usted sabe que me gustó mucho :) especialmente el principio, y el título quiero robármelo, luz que sabe a noche, no me canso de decirle que crece exponencialmente en sus metáforas, siga así, siempre :).
 
[FONT=&quot]Siempre es muy grato estar en tu espacio de inspiración, tus letras abrigan la tristeza y uno se anega ahí es un romper en el tiempo, un añorar hasta con el aliento en ese breve estar, me encanta como escribes y siempre tan identificada con tus versos me gusta mojarme en ellos. Sabes a veces sentimos alba pareciera noche con tanto que pesa y se recuerda pero no debemos olvidar todos somos pasajeros y por dejarnos envolver esa neblina nos podemos perder de muchos amaneceres y el vivir intensamente el hoy. Estrellas un cielo de ellas con mucha admiración tu pluma y en su luz mis mejores deseos para ti. Saludos Alicia.
Tienes razón, todos somos pasajeros, aunque a veces
se queda uno con la sensación de que pudo haber permanecido por
más tiempo en la vida y la mente de alguien, esa inspiración que mencionas
viene de ahi, de alguien que pudo inspirar cosas muy bellas pero que no quizo
permanecer.
Un gusto compartir mis emociones contigo.
Abrazos nublados.
 
oscuridad.jpg

Íbamos por el mismo camino pero tú no me veías,
tus ojos no los marcaban mis pasos
y no había alguien cerca
nadie que te dijera que iba detrás.
Yo soy la tormenta y tú la resaca.

Cortaste los cables con los que intenté atarte,
rompiste las nubes con las que intenté seguirte
y ya no había alguien que pudiera tocarte,
nadie que supiera lo que dejabas.
Yo soy el llanto y tú el lamento.

Yo te tocaba pero tú ya no sentías
una brisa que ni siquiera movía tus ropas,
un vago fragmento de recuerdo que no se retiene,
una historia que dejaste sin voz, nadie que quiera escucharla.
Yo soy la herida y tú eres la sangre.

Una luz matutina que sabe a noche,
un cuchillo sin filo que sirve para reconocerte.
Aquí ya no hay quien conozca mi rostro,
nadie que sepa de dónde vengo.
Yo soy el agua y tú el instinto.

Unos miran el cielo
yo miro tus manos,
y de ambos nace la lluvia
y en el mismo lugar el destino se pierde.
Yo soy la presa y tú eres la trampa.

Regalabas mis cartas al sol
y juntos las veían quemarse.
No había quien las guardara,
nadie que esperara por ellas.
Yo soy la pregunta tú eres la duda.

Nadie que busque,
no hay alguien que quiera ser encontrado.
Nadie quien llore
no hay alguien que merezca el honor del llanto.
Nadie con tiempo,
no hay alguien que lo mida contigo.
Yo era el camino y tú pasajera.


Axel
con profunda nostalgia nos llega tu entrega,
en cada verso hay tristeza...
En cada renglón hay dolor y desesperanza...
Encantada de leerte, pero triste de saberte nostálgico
Estrellas y un abracito
Ana
 
Una atemporalidad descomunal que nos va llenando de desencuentros las cartas del destino, siempre hay eso: un punto de fuego, un indicio de lo que será la llama y tu poema lo describe muy bien, sentirse atado en un tiempo y espacio posterior al que debió ser para que las cosas pasaran, lo que sea, un segundo o años enteros, quizá y la coincidencia esté fuera de nuestras manos, por eso cuando el amor ocurre hay que celebrarlo, bueno amigo ya me puse a escribir rimas chafas, usted sabe que me gustó mucho :) especialmente el principio, y el título quiero robármelo, luz que sabe a noche, no me canso de decirle que crece exponencialmente en sus metáforas, siga así, siempre :).

Jajajaja no son chafas, son imporvisadas.
Tienes razón, el amor es causa de celebración, sin
importar cómo es que termine.Un placer compartir
contigo mi poesía, y que veas mi evolución como autor.
Abrazos tamaño mundo para ti.
 
Axel
con profunda nostalgia nos llega tu entrega,
en cada verso hay tristeza...
En cada renglón hay dolor y desesperanza...
Encantada de leerte, pero triste de saberte nostálgico
Estrellas y un abracito
Ana
Pues si es nostàlgico, pero en esta ocasiòn
la inspiraciòn fue externa, aunque tambièn
como es mi costumbre no pude evitar plasmar imàgenes
que tienen que ver con mi historia personal.
Un gusto compartirlo contigo.
Abrazos cargados de todo mi cariño.
 
Waaaaaaaaaaaaaaaaoooooooooooo! Que bien realizado pescador, te habia visto silencioso por el chat dejandolo y pase por aca a leerlo. Todo un gusto. Los versos con los que cerrabas cada estrofa fueron increibles. Bueno, muy muy bueno. Bendiciones, estrellas y reputación!
 
Waaaaaaaaaaaaaaaaoooooooooooo! Que bien realizado pescador, te habia visto silencioso por el chat dejandolo y pase por aca a leerlo. Todo un gusto. Los versos con los que cerrabas cada estrofa fueron increibles. Bueno, muy muy bueno. Bendiciones, estrellas y reputación!
Gracias por atender mi llamado.
Es un placer compartir parte de mis

pensamientos contigo.
Abrazos nublados.
 
Un profundo poema, amor y dos alam, la una el complemento de la otra, no hay herida sin que alguien hiera.Me encantó tu nutrido lenguaje poético y las bonitas imágenes llenas de ese sentir del poeta. un gusto pasar por tu inspiración
Me gusa la visión que le das, y si, es
la dualidad que nos ofrece la vida, no hau
final sin comienzo.
Un gusto recibirte.
Abrazos.
 
oscuridad.jpg

Íbamos por el mismo camino pero tú no me veías,
tus ojos no los marcaban mis pasos
y no había alguien cerca
nadie que te dijera que iba detrás.
Yo soy la tormenta y tú la resaca.

Cortaste los cables con los que intenté atarte,
rompiste las nubes con las que intenté seguirte
y ya no había alguien que pudiera tocarte,
nadie que supiera lo que dejabas.
Yo soy el llanto y tú el lamento.

Yo te tocaba pero tú ya no sentías
una brisa que ni siquiera movía tus ropas,
un vago fragmento de recuerdo que no se retiene,
una historia que dejaste sin voz, nadie que quiera escucharla.
Yo soy la herida y tú eres la sangre.

Una luz matutina que sabe a noche,
un cuchillo sin filo que sirve para reconocerte.
Aquí ya no hay quien conozca mi rostro,
nadie que sepa de dónde vengo.
Yo soy el agua y tú el instinto.

Unos miran el cielo
yo miro tus manos,
y de ambos nace la lluvia
y en el mismo lugar el destino se pierde.
Yo soy la presa y tú eres la trampa.

Regalabas mis cartas al sol
y juntos las veían quemarse.
No había quien las guardara,
nadie que esperara por ellas.
Yo soy la pregunta tú eres la duda.

Nadie que busque,
no hay alguien que quiera ser encontrado.
Nadie quien llore
no hay alguien que merezca el honor del llanto.
Nadie con tiempo,
no hay alguien que lo mida contigo.
Yo era el camino y tú pasajera.


Melancolia interna que se interroga en el crater de las sensaciones.
pasajes excelentes. felicidades. luzyabsenta
 
oscuridad.jpg

Íbamos por el mismo camino pero tú no me veías,
tus ojos no los marcaban mis pasos
y no había alguien cerca
nadie que te dijera que iba detrás.
Yo soy la tormenta y tú la resaca.

Cortaste los cables con los que intenté atarte,
rompiste las nubes con las que intenté seguirte
y ya no había alguien que pudiera tocarte,
nadie que supiera lo que dejabas.
Yo soy el llanto y tú el lamento.

Yo te tocaba pero tú ya no sentías
una brisa que ni siquiera movía tus ropas,
un vago fragmento de recuerdo que no se retiene,
una historia que dejaste sin voz, nadie que quiera escucharla.
Yo soy la herida y tú eres la sangre.

Una luz matutina que sabe a noche,
un cuchillo sin filo que sirve para reconocerte.
Aquí ya no hay quien conozca mi rostro,
nadie que sepa de dónde vengo.
Yo soy el agua y tú el instinto.

Unos miran el cielo
yo miro tus manos,
y de ambos nace la lluvia
y en el mismo lugar el destino se pierde.
Yo soy la presa y tú eres la trampa.

Regalabas mis cartas al sol
y juntos las veían quemarse.
No había quien las guardara,
nadie que esperara por ellas.
Yo soy la pregunta tú eres la duda.

Nadie que busque,
no hay alguien que quiera ser encontrado.
Nadie quien llore
no hay alguien que merezca el honor del llanto.
Nadie con tiempo,
no hay alguien que lo mida contigo.
Yo era el camino y tú pasajera.


Tus versos llegan siempre con esa nube de tristeza y melancolía vistiendo de hastío tu inspiración. Tu poesía siempre me hace detener para admirarla y aplaudirla. Un abrazo amigo.
 
Bella obra nos compartes; un placer pasar por tus letras. Felicidades.Mi abrazo con estrellas.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba