danie
solo un pensamiento...
De ira se vistió mi sangre,
de mordeduras lentas pero profundas.
Sin prósperos desagravios
me aferré a la banal promesa de algún dios.
Desarmé la palabra, lloré
y también maldije.
Y con mi traje de salitre,
de navajas almacenadas
recorrí las calles
tarareando la rapsodia de la venganza.
Aquella vez
anduve por los pasajes de la noche
hasta no reconocerme
en el reflejo de una vidriera.
Aquella vez había envejecido
muchos años más.
de mordeduras lentas pero profundas.
Sin prósperos desagravios
me aferré a la banal promesa de algún dios.
Desarmé la palabra, lloré
y también maldije.
Y con mi traje de salitre,
de navajas almacenadas
recorrí las calles
tarareando la rapsodia de la venganza.
Aquella vez
anduve por los pasajes de la noche
hasta no reconocerme
en el reflejo de una vidriera.
Aquella vez había envejecido
muchos años más.