Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Madera, en fuego errante me consumo
al ego diurno de la algarabía,
salvaje, helada llama en la agonía
que ve que mi latido se hace humo.
Abeto y triste pino, un sueño grumo
soy señalado del arpón que un día
lanzado por la plena maestría,
donde sutil se encuentra tanto abrumo.
Como cadáver a la dulce gloria
dejo clamor ungido bajo el mar,
te siguen observando desde el cielo.
Yo que tengo delirio de memoria
prometo amor hacerte prolongar,
para quemarme en este ardiente suelo.
Le agradezco la ayuda a Edelabarra por la orientacion y correcciones en cuanto
a mi ideal de realizar un soneto, es la primera vez que me atrevo
a escribir algo parecido a un soneto, porsupuesto
prolongare mi terquedad hasta aprender
a escribirlos y de nuevo gracias Edel, gracias Maestro.
al ego diurno de la algarabía,
salvaje, helada llama en la agonía
que ve que mi latido se hace humo.
Abeto y triste pino, un sueño grumo
soy señalado del arpón que un día
lanzado por la plena maestría,
donde sutil se encuentra tanto abrumo.
Como cadáver a la dulce gloria
dejo clamor ungido bajo el mar,
te siguen observando desde el cielo.
Yo que tengo delirio de memoria
prometo amor hacerte prolongar,
para quemarme en este ardiente suelo.
Le agradezco la ayuda a Edelabarra por la orientacion y correcciones en cuanto
a mi ideal de realizar un soneto, es la primera vez que me atrevo
a escribir algo parecido a un soneto, porsupuesto
prolongare mi terquedad hasta aprender
a escribirlos y de nuevo gracias Edel, gracias Maestro.
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