RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
Madre del campo noble, madre de piel curtida;
rebelde como rayos del sol en su esplendor.
Humilde y con modestia has tomado la azada,
y vas abriendo el surco, sembrando la semilla;
con la firme esperanza, que el día de mañana,
florecerán los frutos de exquisito sabor.
Te levantas temprano, quieres ganarle al alba.
Los quehaceres del campo te obligan madrugar;
taciturna y a veces vas perdiendo la calma,
y sientes una angustia de ponerte a llorar
cuando el rocío inquieto te acaricia en la cara
y el viento helado y frío te hace lagrimear.
Porque el campo es amigo, da vida y es verdugo;
nadie como tú ha sufrido tanto.
Porque el campo es martirio, como es paz y sosiego,
nadie como tú llora en silencio;
todas esas penurias, todos esos pesares,
disimuladamente los arrojas al viento.
Por tus grandes virtudes, tu valor es inmenso,
es grande como el cielo que cubre el Universo.
En tu honor se ha escrito mil versos con el Alma,
porque altiva la frente llevas el noble encargo;
ese encargo sublime, orgullo de una Madre,
de Madre india Santa por la cruz y tus penas!.
Mujer del campo noble, por tus vicisitudes,
desojaron tus pétalos cuando eras un capullo;
se ensañaron contigo, desgreñaron tu pelo,
y el sudor fue bañando tu piel mortificada
No pudieron y espero que no lo puedan nunca;
marchitar tu belleza ni doblegar tu orgullo.
rebelde como rayos del sol en su esplendor.
Humilde y con modestia has tomado la azada,
y vas abriendo el surco, sembrando la semilla;
con la firme esperanza, que el día de mañana,
florecerán los frutos de exquisito sabor.
Te levantas temprano, quieres ganarle al alba.
Los quehaceres del campo te obligan madrugar;
taciturna y a veces vas perdiendo la calma,
y sientes una angustia de ponerte a llorar
cuando el rocío inquieto te acaricia en la cara
y el viento helado y frío te hace lagrimear.
Porque el campo es amigo, da vida y es verdugo;
nadie como tú ha sufrido tanto.
Porque el campo es martirio, como es paz y sosiego,
nadie como tú llora en silencio;
todas esas penurias, todos esos pesares,
disimuladamente los arrojas al viento.
Por tus grandes virtudes, tu valor es inmenso,
es grande como el cielo que cubre el Universo.
En tu honor se ha escrito mil versos con el Alma,
porque altiva la frente llevas el noble encargo;
ese encargo sublime, orgullo de una Madre,
de Madre india Santa por la cruz y tus penas!.
Mujer del campo noble, por tus vicisitudes,
desojaron tus pétalos cuando eras un capullo;
se ensañaron contigo, desgreñaron tu pelo,
y el sudor fue bañando tu piel mortificada
No pudieron y espero que no lo puedan nunca;
marchitar tu belleza ni doblegar tu orgullo.