Pedro Vergili
Poeta fiel al portal
Madre hoy en tu día
cómo deseo tenerte
porque quisiera ofrecerte
por lo mucho que me has dado
ese beso que ha quedado
pendiente por tu partida
como te fuiste enseguida
porque tuve que perderte
y el suspiro de la muerte
me dejó sin despedida.
En ese instante yo sentí
que me faltaba un pedazo
buscaba darte un abrazo
tan sólo encontre el vacio
y ese amor que era mío
y a mi me pertenecía
como olvidar madre mía
si solo pude llorarte
en vanos he de esperarte
mis manos están vacias.
Por eso vos que la tenés
nunca olvides su valor
no esperes que sea el dolor
el que te haga comprender
que con ella has de tener
los momentos más hermosos
por eso estarás dichoso
de poderla abrazar
a sus manos acariciar
y besar su pelo sedoso.
No la dejes a un costado
ahora que está viejita
hoy es cuando nesecita
justificar que es amada
por esa vida que fue dada
y aún perdura a su lado
saber que la has cuidado
y llenaste de alegría
demostrale en este día
que nunca la has olvidado.
¡Pero sabes! yo no la tengo
solo me queda un consuelo
de saber que está en el cielo
y ha de guia mis pasos
¡madre! quiero darte un abrazo
aunque no pueda abrazarte
ahora quiero contarte
despacito en el oido
quiero quedarme dormido
porque así puedo soñarte.-
Pedro Vergili
cómo deseo tenerte
porque quisiera ofrecerte
por lo mucho que me has dado
ese beso que ha quedado
pendiente por tu partida
como te fuiste enseguida
porque tuve que perderte
y el suspiro de la muerte
me dejó sin despedida.
En ese instante yo sentí
que me faltaba un pedazo
buscaba darte un abrazo
tan sólo encontre el vacio
y ese amor que era mío
y a mi me pertenecía
como olvidar madre mía
si solo pude llorarte
en vanos he de esperarte
mis manos están vacias.
Por eso vos que la tenés
nunca olvides su valor
no esperes que sea el dolor
el que te haga comprender
que con ella has de tener
los momentos más hermosos
por eso estarás dichoso
de poderla abrazar
a sus manos acariciar
y besar su pelo sedoso.
No la dejes a un costado
ahora que está viejita
hoy es cuando nesecita
justificar que es amada
por esa vida que fue dada
y aún perdura a su lado
saber que la has cuidado
y llenaste de alegría
demostrale en este día
que nunca la has olvidado.
¡Pero sabes! yo no la tengo
solo me queda un consuelo
de saber que está en el cielo
y ha de guia mis pasos
¡madre! quiero darte un abrazo
aunque no pueda abrazarte
ahora quiero contarte
despacito en el oido
quiero quedarme dormido
porque así puedo soñarte.-
Pedro Vergili