RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
MADRE NIÑA
Ya los Ángeles cantan, al son de panderetas,
¡Niña, llegó el momento…Eres ya una mujer!
las quince primaveras ha tocados tus puertas
con las primeras auras de un lindo amanecer.
El sol está eclipsado, contempla tu belleza,
la tarde sorprendida dice -¡No puede ser!
si hasta ayer fuiste niña que tenías pereza
de pintarte las uñas, y ponerte el brassiére.
La luna irá a la fiesta con su nuevo peinado,
ordenó a las estrellas que se vistan de tul.
A pesar de la noche; el Cielo despejado
como ha de hacer el brindis, se ha puesto el terno azul.
Ya en la fiesta la euforia desborda en alegría,
la mujer-niña, busca la forma de joder,
-¡Haré cuanto yo quiera! dice, ¡La fiesta es mía!
Hasta beber un vino con inmenso placer.
De pronto queda inerme, muy triste, pensativa,
maldiciendo al destino y la cruel adversidad,
me dice –buen amigo, mira lo que es la vida,
hoy cumplo quince años…y dos de ser mamá.
-No olvido el día aciago en que fui desgraciada,
un sádico inhumano sin piedad me violó,
desde entonces mi vida ha quedado marcada,
con el sello de madre...siendo una tierna flor.
Ya los Ángeles cantan, al son de panderetas,
¡Niña, llegó el momento…Eres ya una mujer!
las quince primaveras ha tocados tus puertas
con las primeras auras de un lindo amanecer.
El sol está eclipsado, contempla tu belleza,
la tarde sorprendida dice -¡No puede ser!
si hasta ayer fuiste niña que tenías pereza
de pintarte las uñas, y ponerte el brassiére.
La luna irá a la fiesta con su nuevo peinado,
ordenó a las estrellas que se vistan de tul.
A pesar de la noche; el Cielo despejado
como ha de hacer el brindis, se ha puesto el terno azul.
Ya en la fiesta la euforia desborda en alegría,
la mujer-niña, busca la forma de joder,
-¡Haré cuanto yo quiera! dice, ¡La fiesta es mía!
Hasta beber un vino con inmenso placer.
De pronto queda inerme, muy triste, pensativa,
maldiciendo al destino y la cruel adversidad,
me dice –buen amigo, mira lo que es la vida,
hoy cumplo quince años…y dos de ser mamá.
-No olvido el día aciago en que fui desgraciada,
un sádico inhumano sin piedad me violó,
desde entonces mi vida ha quedado marcada,
con el sello de madre...siendo una tierna flor.
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