Cinarizina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eres el misterio más sublime,
en tu corazón tan pequeñito
atesoras un amor infinito,
puro, santo e inmarcesible.
Eres morada, muralla y atalaya,
guerrera incansable, plegaria constante,
reflejo del amor del Padre
que jamás duerme ni se cansa.
Refugio seguro en las calamidades,
que aun en sus flaquezas
alienta y prodiga fortaleza,
sin anteponer sus debilidades.
Te revistió Dios de gloria,
de fuerza y de honor,
para que perpetuaras el amor
y dejaras huellas en la historia.
en tu corazón tan pequeñito
atesoras un amor infinito,
puro, santo e inmarcesible.
Eres morada, muralla y atalaya,
guerrera incansable, plegaria constante,
reflejo del amor del Padre
que jamás duerme ni se cansa.
Refugio seguro en las calamidades,
que aun en sus flaquezas
alienta y prodiga fortaleza,
sin anteponer sus debilidades.
Te revistió Dios de gloria,
de fuerza y de honor,
para que perpetuaras el amor
y dejaras huellas en la historia.
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