Madre dejaste a tu hija aquí…
En la soledad de los dos años de aquel muy triste partir
Tu cariño es un recuerdo que se mece en el vivir
Y solo sé del amor perfecto cuando a diario pienso en ti.
Madre, dejaste a tu hija aquí…
Y aunque mis ojos no te ven, siento que me ves mujer;
En la mudez de la nube blanca de ese cielo azul,
En la brisa que agita cada flor de tu jardín.
Madre, dejaste a tu hija aquí…
El cariño sin egoísmo, el amor sin esperar,
Entregando el sacrificio de vivir para otro más,
El que arriando velas rotas es feliz si te ve andar
O se mantiene en silencio para oírte cantar
Ese afecto, solo madre, tú lo das.
Madre, dejaste a tu hija aquí…
Ya sé que me estás pensando, yo aquí te pienso también,
Si acaso me ves llorando, llora conmigo mujer,
Tú me enseñaste a ser fuerte, a proteger el querer.
Por eso ayúdame madre si notas que no sé hacer
De mil puntadas el velo de mi nuevo amanecer.
Madre, dejaste tu hija aquí…
Y me sonrío al esperar, que el Dios que amábamos tanto
Quiera algún día juntar, nuestras manos de esperanza
En los cielos de la paz.
En la soledad de los dos años de aquel muy triste partir
Tu cariño es un recuerdo que se mece en el vivir
Y solo sé del amor perfecto cuando a diario pienso en ti.
Madre, dejaste a tu hija aquí…
Y aunque mis ojos no te ven, siento que me ves mujer;
En la mudez de la nube blanca de ese cielo azul,
En la brisa que agita cada flor de tu jardín.
Madre, dejaste a tu hija aquí…
El cariño sin egoísmo, el amor sin esperar,
Entregando el sacrificio de vivir para otro más,
El que arriando velas rotas es feliz si te ve andar
O se mantiene en silencio para oírte cantar
Ese afecto, solo madre, tú lo das.
Madre, dejaste a tu hija aquí…
Ya sé que me estás pensando, yo aquí te pienso también,
Si acaso me ves llorando, llora conmigo mujer,
Tú me enseñaste a ser fuerte, a proteger el querer.
Por eso ayúdame madre si notas que no sé hacer
De mil puntadas el velo de mi nuevo amanecer.
Madre, dejaste tu hija aquí…
Y me sonrío al esperar, que el Dios que amábamos tanto
Quiera algún día juntar, nuestras manos de esperanza
En los cielos de la paz.