Madres.

Birbiloke

Poeta adicto al portal
Era un espermatozoide
me lo bebí, de un orgasmo
latido sin corazón
en mi útero materno.


Penetrándome el aire
con sus quejíos.


Dios me bendiga
el placer que sentía
en la huerta del ombligo
a la vera del camino,
abadía de los monjes
devotos del silencio.


Con esa gracia
el gozo se hizo Dios
en carne desatada,
abriéndose madres
entrepiernas y tierra.


Acunados fueron sus sueños
de madre amantísima.
Quietos parados...ahí
en su inmenso Universo.


Parió la Tierra de madres.


Mantean planicies
almitas de tallo blanco,
oscilan llamitas
bailan el Ukelele.
 
Pues sí que estás pleno de inspiración fresca esta tarde de domingo, Birbi. Realmente me ha encantado este poema profundo y evocador, sus imágenes nos trasportan allí, al primer soplo de vida. Felicitaciones!!
 
Era un espermatozoide
me lo bebí, de un orgasmo
latido sin corazón
en mi útero materno.


Penetrándome el aire
con sus quejíos.


Dios me bendiga
el placer que sentía
en la huerta del ombligo
a la vera del camino,
abadía de los monjes
devotos del silencio.


Con esa gracia
el gozo se hizo Dios
en carne desatada,
abriéndose madres
entrepiernas y tierra.


Acunados fueron sus sueños
de madre amantísima.
Quietos parados...ahí
en su inmenso Universo.


Parió la Tierra de madres.


Mantean planicies
almitas de tallo blanco,
oscilan llamitas
bailan el Ukelele.

la gran travesía, dicen algunos, besos
 
Gracias Lôren, gracias Cesar, Nancygracias, Mariám gracias por vuestros comentarios que más que envanecerme, agrandan mi corazón. Un besote fuertote.
 
Era un espermatozoide
me lo bebí, de un orgasmo
latido sin corazón
en mi útero materno.


Penetrándome el aire
con sus quejíos.


Dios me bendiga
el placer que sentía
en la huerta del ombligo
a la vera del camino,
abadía de los monjes
devotos del silencio.


Con esa gracia
el gozo se hizo Dios
en carne desatada,
abriéndose madres
entrepiernas y tierra.


Acunados fueron sus sueños
de madre amantísima.
Quietos parados...ahí
en su inmenso Universo.


Parió la Tierra de madres.


Mantean planicies
almitas de tallo blanco,
oscilan llamitas
bailan el Ukelele.

Y fueron sus sueños,
un poema escrito en la tierra,
y al soñar con tus sentimientos,
escribiste la imagen perfecta…
Un placer haber pasado, un beso.
 
Muchas Gracias Mamen, por tu sensibilidad generosa.Un abrazote intensamente fuerte, tan fuerte como el cariño que irradian tus palabras.
 
Era un espermatozoide
me lo bebí, de un orgasmo
latido sin corazón
en mi útero materno.


Penetrándome el aire
con sus quejíos.


Dios me bendiga
el placer que sentía
en la huerta del ombligo
a la vera del camino,
abadía de los monjes
devotos del silencio.


Con esa gracia
el gozo se hizo Dios
en carne desatada,
abriéndose madres
entrepiernas y tierra.


Acunados fueron sus sueños
de madre amantísima.
Quietos parados...ahí
en su inmenso Universo.


Parió la Tierra de madres.


Mantean planicies
almitas de tallo blanco,
oscilan llamitas
bailan el Ukelele.


Un poema gestado a fuego lento... Felicidades!

Palmira
 

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