CIBELES
Poeta que considera el portal su segunda casa
En medio de un ataco descomunal
dirigiéndonos a una pensión
donde no preguntan el nombre
ni solicitan carnet, ni identificación fiscal,
con urgencia de intimidad,
Me dijiste:
Madrid es macho porque da por culo
sonreí y te miré de soslayo,
tu perfil, con ese hoyito en la barbilla
que me incita a morder,
y ese gesto de enfado.
Conseguimos liberarnos de la prisión
de cuatro ruedas, abandonándola
en una esquina medio subida en la acera,
caminamos apresurados por el asfalto.
La noche bulliciosa nos era ajena,
no miramos el firmamento por si el viento
había barrido los malos humos
y se divisaba alguna estrella.
Al fondo se alzaban las Torres Kio
adivinando nuestros pensamientos,
agarrada a la trabilla de tu pantalón,
por cada paso que dabas,
subida en mis tacones, yo daba cuatro,
intuía ampollas en mis pies,
la ciudad se reía de nosotros,
patéticos, yendo de incógnito
donde casi todo es anónimo.
Madrid es macho porque da por culo,
y es hembra porque tiene las Torres Kio
que se abren por abajo, se juntan por arriba,
y en medio se ve el cielo,
como las piernas de una mujer.
(Sucedió y dedicado a la ciudad en que nací, crecí y
en la que actualmente no resido, pero que llevo en mi corazón)
dirigiéndonos a una pensión
donde no preguntan el nombre
ni solicitan carnet, ni identificación fiscal,
con urgencia de intimidad,
Me dijiste:
Madrid es macho porque da por culo
sonreí y te miré de soslayo,
tu perfil, con ese hoyito en la barbilla
que me incita a morder,
y ese gesto de enfado.
Conseguimos liberarnos de la prisión
de cuatro ruedas, abandonándola
en una esquina medio subida en la acera,
caminamos apresurados por el asfalto.
La noche bulliciosa nos era ajena,
no miramos el firmamento por si el viento
había barrido los malos humos
y se divisaba alguna estrella.
Al fondo se alzaban las Torres Kio
adivinando nuestros pensamientos,
agarrada a la trabilla de tu pantalón,
por cada paso que dabas,
subida en mis tacones, yo daba cuatro,
intuía ampollas en mis pies,
la ciudad se reía de nosotros,
patéticos, yendo de incógnito
donde casi todo es anónimo.
Madrid es macho porque da por culo,
y es hembra porque tiene las Torres Kio
que se abren por abajo, se juntan por arriba,
y en medio se ve el cielo,
como las piernas de una mujer.
(Sucedió y dedicado a la ciudad en que nací, crecí y
en la que actualmente no resido, pero que llevo en mi corazón)
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