Nommo
Poeta veterano en el portal
Yo quiero adiestrarte.
Yo quiero domesticarte.
Yo quiero enseñarte nuevos caminos.
Pero sólo soy un pingüino.
Por consiguiente, no puedo alcanzarte.
No puedo nublarte.
No puedo atormentarte.
Necesito un oído muy fino.
Para disfrutar de la música, abriéndolo, de par en par.
Y abro mi corazón, engendrando responsabilidad.
Responsabilidad y prudencia son obscuridad y frío.
Noche obscura del alma. Silencio sepulcral. Son mis latidos...
Retumban en las paredes del convento.
Retumban, y las monjas están durmiendo.
Y las monjas preparan pasteles, para la Navidad.
¿ Qué importa ? Abro mi corazón, y atraigo abundancia y prosperidad.
Yo quiero domesticarte.
Yo quiero enseñarte nuevos caminos.
Pero sólo soy un pingüino.
Por consiguiente, no puedo alcanzarte.
No puedo nublarte.
No puedo atormentarte.
Necesito un oído muy fino.
Para disfrutar de la música, abriéndolo, de par en par.
Y abro mi corazón, engendrando responsabilidad.
Responsabilidad y prudencia son obscuridad y frío.
Noche obscura del alma. Silencio sepulcral. Son mis latidos...
Retumban en las paredes del convento.
Retumban, y las monjas están durmiendo.
Y las monjas preparan pasteles, para la Navidad.
¿ Qué importa ? Abro mi corazón, y atraigo abundancia y prosperidad.