Fredmore
Romano Manfre More
Volvió Blancanieves al bosque encantado,
Volvió a buscar a los siete enanitos.
Siguió el canto de los pajaritos.
Supo que ellos se habían mudado
al mundo de los cuentos infantiles,
pero había quedado aquel remanso
de los nenúfares, duce descanso
de aves, mamíferos y reptiles.
Allí estaban sus flores preferidas,
corolas de nácar, pétalos blancos,
verdes hojas de aguas mecidas.
Blancanieves entre flores sonreídas
mudó su palacio y sus encantos
entre nenúfares y aves reunidas.
Volvió a buscar a los siete enanitos.
Siguió el canto de los pajaritos.
Supo que ellos se habían mudado
al mundo de los cuentos infantiles,
pero había quedado aquel remanso
de los nenúfares, duce descanso
de aves, mamíferos y reptiles.
Allí estaban sus flores preferidas,
corolas de nácar, pétalos blancos,
verdes hojas de aguas mecidas.
Blancanieves entre flores sonreídas
mudó su palacio y sus encantos
entre nenúfares y aves reunidas.