Lorenzo Salamanca Garcia
Poeta fiel al portal
Al día siguiente me encontré con una chica que debe tener algo especial. Su mirada es como un espejo en el que uno se ve y se aclara. Y hasta ella se admira de cómo va sacando sus mejores tesoros sin pretenderlo. ¡Tiene magia!. Además, el tiempo a su lado discurre del todo irregular: Unas veces se detiene y otras parece que vuela. Y todo ello sin chistera ni varita mágica.
No se puede vivir sin Magia, pero de la de verdad. Gracias a ella, en lo cotidiano brotan instantes de plenitud que lo hacen extraordinario.