oscardelaermita
Poeta recién llegado
Con la rabia innata del que se poda el coraje
despierto en el desierto de desorientados.
Buscando un mundo mejor perdí el peor,
y no tengo claro dónde dejé mi sintonía.
Flirteo con lo que me queda de barrio y nicotina.
Y los acordes de mi reflejo en el espejo
me escupen resacas que no curé,
y sigo acumulando muerdos para lo que quede de invierno.
Acumulo huidas y amigos a los que fallé.
Y la delicadeza de su herida, y su voz, y sus uñas pintadas de rojo,
me arrojan a la contraportada de mi vida con un chasquido quebrado.
Y ya solo se aparece la razón a migajas,
como a migajas tengo el pulso y las agallas.
Tengo el viento en contra y las fuerzas entre rejas.
Mi carne, que fue hueso, se ríe y desobedezco a mi cabeza.
Y camino en busca de una playa de alquitrán
por el barrio donde no nací, ni fumé.
Por el barrio en el que no esperé a que salieras
y en el que no te encendí aquel último cigarrillo.
Voy de cabeza al final de este ser humano, por ser algo.
Y pico hielo para tomar algo mientras.
La cuenta la paga Vegás.
Gracias Godard.
despierto en el desierto de desorientados.
Buscando un mundo mejor perdí el peor,
y no tengo claro dónde dejé mi sintonía.
Flirteo con lo que me queda de barrio y nicotina.
Y los acordes de mi reflejo en el espejo
me escupen resacas que no curé,
y sigo acumulando muerdos para lo que quede de invierno.
Acumulo huidas y amigos a los que fallé.
Y la delicadeza de su herida, y su voz, y sus uñas pintadas de rojo,
me arrojan a la contraportada de mi vida con un chasquido quebrado.
Y ya solo se aparece la razón a migajas,
como a migajas tengo el pulso y las agallas.
Tengo el viento en contra y las fuerzas entre rejas.
Mi carne, que fue hueso, se ríe y desobedezco a mi cabeza.
Y camino en busca de una playa de alquitrán
por el barrio donde no nací, ni fumé.
Por el barrio en el que no esperé a que salieras
y en el que no te encendí aquel último cigarrillo.
Voy de cabeza al final de este ser humano, por ser algo.
Y pico hielo para tomar algo mientras.
La cuenta la paga Vegás.
Gracias Godard.