Paula Guzzanti
Poeta recién llegado
Malasangre corre por mis venas:
Rabia
Histeria
Estúpida yo que me dejé envenenar
Locura de querer y no querer
un desamor venenoso
que se filtró por mis poros
y no me dejar huir-
mis venas se me anudan
y estrangulan por dentro
un pecho atado
restringido
vibra en mi centro-
un alma seca
sedienta de paz
como lengua que chupa arena caliente-
la mente se atora
en casa esquina;
me golpeo contra el asfalto
¡Y aún no cambio de dirección!
Qué belleza esta del poema
que como un gran amigo
toma cada gesto, cada palabra,
con total compasión;
se apiada de mí,
sin enfadarse,
me acompaña en casa suspiro ahogado.
¡Suplico a los cielos sin nubes
que me dejen ver más allá!
¡Qué se abra el horizonte frente a mí
para poder ver entre los años que vendrán!
Y así, no ahogarme en esta malasangre:
que no me deja respirar.
Por Paula Guzzanti
Rabia
Histeria
Estúpida yo que me dejé envenenar
Locura de querer y no querer
un desamor venenoso
que se filtró por mis poros
y no me dejar huir-
mis venas se me anudan
y estrangulan por dentro
un pecho atado
restringido
vibra en mi centro-
un alma seca
sedienta de paz
como lengua que chupa arena caliente-
la mente se atora
en casa esquina;
me golpeo contra el asfalto
¡Y aún no cambio de dirección!
Qué belleza esta del poema
que como un gran amigo
toma cada gesto, cada palabra,
con total compasión;
se apiada de mí,
sin enfadarse,
me acompaña en casa suspiro ahogado.
¡Suplico a los cielos sin nubes
que me dejen ver más allá!
¡Qué se abra el horizonte frente a mí
para poder ver entre los años que vendrán!
Y así, no ahogarme en esta malasangre:
que no me deja respirar.
Por Paula Guzzanti
::