Adrian Correa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy escribo este poema
que no es de mi agrado,
pues trata de un flagelo
que muy hondo se ha instalado.
Como un ciego cazador
dispara en todas direcciones,
niños, jóvenes y adultos
son presas de sus perdigones.
Familias que se destruyen
y niños sin un futuro,
no conoce de piedad
y eso se los aseguro.
Su red se va expandiendo
atrapando en su camino,
almas nuevas condenadas
a enlutar su destino.
Tras ella esta el poder
y la ambición desmedida,
que llevan a la sociedad
a sentirse sometida.
Las neuronas que se mueren
llevándolos al delito,
para saciar su adicción
a ese infierno maldito.
Cuantos padres han luchado
para ver sus hijos progresar,
y solo se han quedado
con un féretro para enterrar.
Mis palabras son duras
y con ellas quiero llegar,
al corazón de todos
para hacerlos despertar.
Esto nos afecta a todos
y la forma de luchar,
es empezando por casa
y a los niños educar.
Por si acaso tentados
a probar esta basura,
tengan su mente despierta
y conserven la cordura.
Y a los que lamentablemente
ya han caído en este error,
les digo que solo se sale
contando con mucho amor.
A esas familias que luchan
viendo que su fuerza no alcanza,
les pido de corazón
que no pierdan la esperanza.
Es mi expresión de deseo
y mi alma se desahoga,
cuando le grito al cielo.
¡Basta de esta maldita droga!.
Este es un poema que fue inspirado en un problema que tuvo una muy querida amiga de este portal y a la que se lo dedico con todo mi cariño.
Y tambien a todas las familias que estan pasando y padeciendo este terrible mal.
Espero que les guste.
Espero que les guste.
