Nunca nos mencionaron la palabra
implícita en recuerdos de mortales,
aquella que caída en ventanales
fue dibujada por la loca cabra.
Maldecido cuadrúpedo que andante,
tullido de la pierna no derecha,
renqueaste por senderos de la flecha
acosando al amigo y al amante.
Jugando con sentires y pesares
señalaste al caído su destino
cobrando su certero desatino
en demencia y temor a los lugares.
La vida cobrará con tus recuerdos
dejando para luego tus memorias,
haciendo que se giren las historias
por pasajes perfectos para cerdos.
implícita en recuerdos de mortales,
aquella que caída en ventanales
fue dibujada por la loca cabra.
Maldecido cuadrúpedo que andante,
tullido de la pierna no derecha,
renqueaste por senderos de la flecha
acosando al amigo y al amante.
Jugando con sentires y pesares
señalaste al caído su destino
cobrando su certero desatino
en demencia y temor a los lugares.
La vida cobrará con tus recuerdos
dejando para luego tus memorias,
haciendo que se giren las historias
por pasajes perfectos para cerdos.
Mateo 8:31,32
31 De modo que los demonios le suplicaban, diciendo:
Si nos expulsas, envíanos a la piara de cerdos.
32 Por consiguiente, les dijo: ¡Vayan!.
Ellos salieron y se fueron a los cerdos; y,
¡mire!, toda la piara se precipitó por el despeñadero al mar.
31 De modo que los demonios le suplicaban, diciendo:
Si nos expulsas, envíanos a la piara de cerdos.
32 Por consiguiente, les dijo: ¡Vayan!.
Ellos salieron y se fueron a los cerdos; y,
¡mire!, toda la piara se precipitó por el despeñadero al mar.