epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me he quedado muy perplejo
viendo de frente a un fulano
con su nívea faz de anciano
reflejada en un espejo.
Otrora el mismo reflejo,
mas con distinta certeza,
espejaba una cabeza
con sus guedejas de oro.
Hoy la vejez, que deploro,
refleja solo tristeza.
Pero yo que siempre fui
muy amigo del espejo
cuando vi aquel reflejo
espantado de él huí
Un buen día yo nací
como nace todo niño.
Refugiado en el cariño
del espejo, ¡que perverso!
me ha mostrado su reverso
y al verme casi las diño.
viendo de frente a un fulano
con su nívea faz de anciano
reflejada en un espejo.
Otrora el mismo reflejo,
mas con distinta certeza,
espejaba una cabeza
con sus guedejas de oro.
Hoy la vejez, que deploro,
refleja solo tristeza.
Pero yo que siempre fui
muy amigo del espejo
cuando vi aquel reflejo
espantado de él huí
Un buen día yo nací
como nace todo niño.
Refugiado en el cariño
del espejo, ¡que perverso!
me ha mostrado su reverso
y al verme casi las diño.
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