Malditos cual higuera
El mensajero importa, mucho menos,
que el mensaje. Si vemos la doctrina
que imparten las iglesias y galenos
de la fe... comprendemos que termina
una era y un propósito velado.
El mensaje profético perece
por repetidas fallas del prelado
que enfrenta lo que sabe y se merece.
Monumentos malditos, cual higuera, *
por la muerte de frutos en sus ramas.
Confiamos en los doctos en ceguera
que metieron a niños en sus camas.
Son malditos; por siempre son malditos.
Y pagarán sus cuentas en el suelo.
Estamos tan asqueados de sus ritos
que sus muertes no causan pena o duelo.
Autor: Jorge de Córdoba
* (Mc 11,12-26)
El mensajero importa, mucho menos,
que el mensaje. Si vemos la doctrina
que imparten las iglesias y galenos
de la fe... comprendemos que termina
una era y un propósito velado.
El mensaje profético perece
por repetidas fallas del prelado
que enfrenta lo que sabe y se merece.
Monumentos malditos, cual higuera, *
por la muerte de frutos en sus ramas.
Confiamos en los doctos en ceguera
que metieron a niños en sus camas.
Son malditos; por siempre son malditos.
Y pagarán sus cuentas en el suelo.
Estamos tan asqueados de sus ritos
que sus muertes no causan pena o duelo.
Autor: Jorge de Córdoba
* (Mc 11,12-26)