Luis Rubio
Moderador ENSEÑANTE/Asesor en Foro Poética Clásica
Miembro del equipo
Moderadores
Moderador enseñante
No os echaré de menos, mujeres invisibles
arrecogidas en el puterío
de las esquinas del Racò de l’Oix.
No me voy a acordar de los trileros
que suben el cartón a los altares
donde ejecutan guiris en pos de una patata.
De las espaldas anchas de los travestis búlgaros,
del derribo y acoso de las hienas,
de aquellos carteristas que agreden a sus víctimas,
de los que necesitan acercarse
para chupar la sangre de los crédulos
espero no acordarme. Dejadme disfrutar
de las calles vacías, de las playas desnudas,
del cartel donde dice ‘se traspasa’,
de los hoteles muertos, de la paga del erte.
La geografía del desastre manda
sobre el negocio sucio de algunos tipos listos
que no dan palo al agua mientras trabaja el prójimo.
¿Cuántos saldrán corriendo de la ciudad en ruinas?
¿Cuántos pequeños dealers cerrarán sus barracas?
¿Cuánto piso alquilado a espaldas de las normas
gritará en los balcones un ‘se vende'?
Los grupos de gimnastas veteranos
esperarán su turno en parcelas de polvo.
La asociación de amas de casa
se reunirá por videoconferencia
mientras en Alemania los rebrotes
de las empresas cárnicas cancelan
el programa de vuelos a Mallorca.
Habrá cursos online obligatorios
para trabajadores asustados
y soñaremos con aviones
que llegan a destino sin tren de aterrizaje.
arrecogidas en el puterío
de las esquinas del Racò de l’Oix.
No me voy a acordar de los trileros
que suben el cartón a los altares
donde ejecutan guiris en pos de una patata.
De las espaldas anchas de los travestis búlgaros,
del derribo y acoso de las hienas,
de aquellos carteristas que agreden a sus víctimas,
de los que necesitan acercarse
para chupar la sangre de los crédulos
espero no acordarme. Dejadme disfrutar
de las calles vacías, de las playas desnudas,
del cartel donde dice ‘se traspasa’,
de los hoteles muertos, de la paga del erte.
La geografía del desastre manda
sobre el negocio sucio de algunos tipos listos
que no dan palo al agua mientras trabaja el prójimo.
¿Cuántos saldrán corriendo de la ciudad en ruinas?
¿Cuántos pequeños dealers cerrarán sus barracas?
¿Cuánto piso alquilado a espaldas de las normas
gritará en los balcones un ‘se vende'?
Los grupos de gimnastas veteranos
esperarán su turno en parcelas de polvo.
La asociación de amas de casa
se reunirá por videoconferencia
mientras en Alemania los rebrotes
de las empresas cárnicas cancelan
el programa de vuelos a Mallorca.
Habrá cursos online obligatorios
para trabajadores asustados
y soñaremos con aviones
que llegan a destino sin tren de aterrizaje.
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