luci2
Poeta adicto al portal
HABLAR CONTIGO
Es cambiar el planeta ,
esperar lo peor dentro de tu cabeza.
Ni un sí, ni un “NO”.
Da igual la pregunta
nunca tengo razón.
Mi madre, sí la tenía,
de ningún modo estuvo de acuerdo,
jamás sonrió, no la vi contenta.
¿Qué venda cerró mis ojos? .
No debí permitir el acoso,
que manipularán mi vida .
y la hiciese trozos.
¡Cuánto quisiera volver la vista atrás!,
pero su rostro me persigue,
sus heridas me devoran
y haga lo que haga,
estaré igual; triste y sola.
De nuevo hablo contigo,
te doy una oportunidad,
tú a mí, no me la das.
Te niegas a salir de mi vida
“Y no hablas ,gritas, maldices ,
golpeas cruelmente mis verdades”.
El cuerpo no se resiente,
no, de cuanto me queda,
de cerebro y neuronas ,
y éste “TONTO” corazón ,
se asusta y no late como ayer.
Tengo tus pupilas grabadas ,
en mí pecho quebradizo,
tu voz amenazadora retumba ,
en mis tímpanos de papel,
que ya, apenas oyen.
Hoy quiero hablar contigo
y que me hables,
que él te perdone.
Y logro hacerlo,
me escuchas,
y él te perdona,
también a mí,
porque aún,
aquí arriba ,
no he querido perdonarte.
Es cambiar el planeta ,
esperar lo peor dentro de tu cabeza.
Ni un sí, ni un “NO”.
Da igual la pregunta
nunca tengo razón.
Mi madre, sí la tenía,
de ningún modo estuvo de acuerdo,
jamás sonrió, no la vi contenta.
¿Qué venda cerró mis ojos? .
No debí permitir el acoso,
que manipularán mi vida .
y la hiciese trozos.
¡Cuánto quisiera volver la vista atrás!,
pero su rostro me persigue,
sus heridas me devoran
y haga lo que haga,
estaré igual; triste y sola.
De nuevo hablo contigo,
te doy una oportunidad,
tú a mí, no me la das.
Te niegas a salir de mi vida
“Y no hablas ,gritas, maldices ,
golpeas cruelmente mis verdades”.
El cuerpo no se resiente,
no, de cuanto me queda,
de cerebro y neuronas ,
y éste “TONTO” corazón ,
se asusta y no late como ayer.
Tengo tus pupilas grabadas ,
en mí pecho quebradizo,
tu voz amenazadora retumba ,
en mis tímpanos de papel,
que ya, apenas oyen.
Hoy quiero hablar contigo
y que me hables,
que él te perdone.
Y logro hacerlo,
me escuchas,
y él te perdona,
también a mí,
porque aún,
aquí arriba ,
no he querido perdonarte.