Troto
Pablo Romero Parada
Carne y polvo,
sube la tensión
en las salas de hospital.
A las enfermeras
subalternas
no hay dios que las aguante
y
tu gusto
de tomarte una copichuela
con la pastilla
que no te lo quite nadie.
Barbas arregladas
de un par de días
relamiéndose entre el ansia
de parir algo
que no sea senectud.
Puedes pasarte tus días
moviéndote entre el tembleque
de las manos
y ese rollito de mandar
con la lengua y
toda la cabeza
a las personas
que tienen todavía más
mierda en el cuerpo
que usted.
Pero luego no protestes
cuando se rebelen
ante ti y
ya no tengas ni
para arrear ni medio bofetón
a causa de la puñetera silicosis
sube la tensión
en las salas de hospital.
A las enfermeras
subalternas
no hay dios que las aguante
y
tu gusto
de tomarte una copichuela
con la pastilla
que no te lo quite nadie.
Barbas arregladas
de un par de días
relamiéndose entre el ansia
de parir algo
que no sea senectud.
Puedes pasarte tus días
moviéndote entre el tembleque
de las manos
y ese rollito de mandar
con la lengua y
toda la cabeza
a las personas
que tienen todavía más
mierda en el cuerpo
que usted.
Pero luego no protestes
cuando se rebelen
ante ti y
ya no tengas ni
para arrear ni medio bofetón
a causa de la puñetera silicosis