esthergranados
Poeta adicto al portal
Hace poco, mamá,
soñé con tu presencia,
volviste por la noche
a ofrecerme tu abrazo,
yo me aferré a tu cuerpo
temiendo despertarme.
Cuando miré tu cara
vi tus ojos de niña
mirando al infinito,
descubrí en la negrura
de su cielo millones
de puntitos luminosos
alegrando la noche...
Yo te dije: "mamá,
mira ahí arriba,
ese cielo precioso
es solo para ti"
Y tu me devolviste
una sonrisa triste
y una suave caricia.
Me desperté llorando,
dolida por tu ausencia,
tan vacía, tan sola,
el dolor, casi físico,
creciéndome en el cuerpo.
De repente pensé
que ese bonito cielo
era tu casa ahora,
que estabas en un mundo
habitado de estrellas,
como una más,alegre,
generosa, como siempre
habías sido,
la más bella de todas.
soñé con tu presencia,
volviste por la noche
a ofrecerme tu abrazo,
yo me aferré a tu cuerpo
temiendo despertarme.
Cuando miré tu cara
vi tus ojos de niña
mirando al infinito,
descubrí en la negrura
de su cielo millones
de puntitos luminosos
alegrando la noche...
Yo te dije: "mamá,
mira ahí arriba,
ese cielo precioso
es solo para ti"
Y tu me devolviste
una sonrisa triste
y una suave caricia.
Me desperté llorando,
dolida por tu ausencia,
tan vacía, tan sola,
el dolor, casi físico,
creciéndome en el cuerpo.
De repente pensé
que ese bonito cielo
era tu casa ahora,
que estabas en un mundo
habitado de estrellas,
como una más,alegre,
generosa, como siempre
habías sido,
la más bella de todas.