Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Mañana en cualquier sitio
Estaba pensando
subir al árbol
y ser yo mismo,
dejar que crezcan
los verdes campos
y no merezcan
mis compromisos;
bajar, bajar ya calvo
y que no me esperen
vuestros circos.
Estaba pensando
cuando bajé,
del árbol rama
y en la tierra me planté.
Y abajo como arriba,
y arriba como abajo,
todo humano ya es barriga
si en el tronco no hay trabajo.
Estaba pensando y engordé
de un mal que a todos llega,
con el tiempo recordé,
que momentos que se niegan
llevan alto el mírame
cuando el sueño es copia pega.
Y la luna en lo alto está llena
de la luz de un astro ardiente;
pasar por la amargura del poniente
es alzarse sobre el cielo con la vena,
cuya sangre se mantiene refulgente
esperando de la lumbre su candela
el rojo azul de una mañana en el oriente.
Describir el universo
es adornarlo con letras
coronadas de espejismos,
dibujarlo siempre muestra
y esconderlo en mí mismo.
Comprender la otra estrella,
la lejana, que no he visto,
y saber que una mañana
es mañana en cualquier sitio.
Estaba pensando
subir al árbol
y ser yo mismo,
dejar que crezcan
los verdes campos
y no merezcan
mis compromisos;
bajar, bajar ya calvo
y que no me esperen
vuestros circos.
Estaba pensando
cuando bajé,
del árbol rama
y en la tierra me planté.
Y abajo como arriba,
y arriba como abajo,
todo humano ya es barriga
si en el tronco no hay trabajo.
Estaba pensando y engordé
de un mal que a todos llega,
con el tiempo recordé,
que momentos que se niegan
llevan alto el mírame
cuando el sueño es copia pega.
Y la luna en lo alto está llena
de la luz de un astro ardiente;
pasar por la amargura del poniente
es alzarse sobre el cielo con la vena,
cuya sangre se mantiene refulgente
esperando de la lumbre su candela
el rojo azul de una mañana en el oriente.
Describir el universo
es adornarlo con letras
coronadas de espejismos,
dibujarlo siempre muestra
y esconderlo en mí mismo.
Comprender la otra estrella,
la lejana, que no he visto,
y saber que una mañana
es mañana en cualquier sitio.