garnica
Poeta recién llegado
No puedo dejar de mirar:
la tierna torpeza de tus uñas
me tiene absorto,
viéndolas rasgar
la piel aromática
de ese planeta diminuto.
La cáscara cede con delicia
a esta crueldad delicada:
serás partido en dos,
corazón tan dócil.
¿De cuántos besos
está hecha una mandarina?
Mientras tú te los llevas
uno por uno a la boca
me gusta oir cómo el jugo
endulza el timbre de tu risa.
No me atrevo
a dejar de mirar.
Qué soy si no un animal de sombra,
el más solo y sediento,
pero al ver brillar la frescura
en tus labios húmedos
mi corazón es una fruta abierta
que ríe contigo,
y es entonces
cuando empiezo a entender
que voy a amarte
irremediablemente.
la tierna torpeza de tus uñas
me tiene absorto,
viéndolas rasgar
la piel aromática
de ese planeta diminuto.
La cáscara cede con delicia
a esta crueldad delicada:
serás partido en dos,
corazón tan dócil.
¿De cuántos besos
está hecha una mandarina?
Mientras tú te los llevas
uno por uno a la boca
me gusta oir cómo el jugo
endulza el timbre de tu risa.
No me atrevo
a dejar de mirar.
Qué soy si no un animal de sombra,
el más solo y sediento,
pero al ver brillar la frescura
en tus labios húmedos
mi corazón es una fruta abierta
que ríe contigo,
y es entonces
cuando empiezo a entender
que voy a amarte
irremediablemente.