Gentleman
Poeta adicto al portal
Manglares asfixiados
Cautiva, la tristeza ronda
pausada en todo santo;
gira tostada en capricho,
derrama silicón de karma.
Fenece en silencio de culebra,
artritis de lúcida textura;
destruye cual matraca sorda
el rosa de mi piel oscura.
Desliza su cieno a menoscabo
escurriendo al monolito disconforme,
afinando tololoche desmembrado
y violando la milpa con derroche.
Impía tristeza de malevo
acompaña al pantano desvelado;
sonata que maltrata mi sublevo
con ráfaga de estruendo remolcado.
Se pierde la canela del cerezo
y chupa la palmera el arrebol;
patilargo, el lagarto se adormece
cuando lúgubre, reza el orador.
Retorcidos, los manglares asfixiados,
demeritan de eficacia mi dogal,
consonante de cantos afligidos
que encapotan mis tientos del afán.
La sirena gruñe su quimera
y la bestia se asoma a mi brocal
pastoreando frugal y tan somera
la desdicha de mi negro vendaval.
Al espichar mi mansedumbre
comeré de farsa plena
lo que inicua muchedumbre
me propine maquiavela.
Gentleman-Viribala Copyright ©
Cautiva, la tristeza ronda
pausada en todo santo;
gira tostada en capricho,
derrama silicón de karma.
Fenece en silencio de culebra,
artritis de lúcida textura;
destruye cual matraca sorda
el rosa de mi piel oscura.
Desliza su cieno a menoscabo
escurriendo al monolito disconforme,
afinando tololoche desmembrado
y violando la milpa con derroche.
Impía tristeza de malevo
acompaña al pantano desvelado;
sonata que maltrata mi sublevo
con ráfaga de estruendo remolcado.
Se pierde la canela del cerezo
y chupa la palmera el arrebol;
patilargo, el lagarto se adormece
cuando lúgubre, reza el orador.
Retorcidos, los manglares asfixiados,
demeritan de eficacia mi dogal,
consonante de cantos afligidos
que encapotan mis tientos del afán.
La sirena gruñe su quimera
y la bestia se asoma a mi brocal
pastoreando frugal y tan somera
la desdicha de mi negro vendaval.
Al espichar mi mansedumbre
comeré de farsa plena
lo que inicua muchedumbre
me propine maquiavela.
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