Se coló el alba
por las rendijas de la persiana,
se metió tu respiración
dentro de mi pecho
esperando siempre que se avivara.
Resbala por mi piel
la dulce calma
de las mañanas.
Te resbalas de mi cama
atareado en otros menesteres
que a mi me amarran
en tristeza y calma.
Nuestras manos unidas,
muchas veces
con el recuerdo de ayer,
el deseo de mañana...
pero siguen unidas
entre el corazón y la añoranza.
por las rendijas de la persiana,
se metió tu respiración
dentro de mi pecho
esperando siempre que se avivara.
Resbala por mi piel
la dulce calma
de las mañanas.
Te resbalas de mi cama
atareado en otros menesteres
que a mi me amarran
en tristeza y calma.
Nuestras manos unidas,
muchas veces
con el recuerdo de ayer,
el deseo de mañana...
pero siguen unidas
entre el corazón y la añoranza.