Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Manto de estrellas
Noche cargada de estrellas
sobre el techo de mi casa,
el manto que titilaba
plateaba toda mi cama.
La brisa suave en la noche
acariciaba mi cara,
un perfume natural
sutilmente me besaba.
Sentí como si esa noche
mi mundo se detenía,
una sensación de paz
de mi cabeza fluía.
¿Era como una visión
lo que mi ojos veían?
¿Era real ese manto
que en mi ventana caía?
Yo lo vi, yo lo sentí
me resultó placentero
ser bañada por la imagen
que inundó mi cuerpo entero.
De pronto yo me quedé
disfrutando aquel momento,
atesorando el encuentro
que la noche me brindaba.
Cuando una estrella fugaz
se deslizaba en el cielo,
disfruté su danza etérea
como el pájaro en su vuelo.
Cuando ya la luz del alba
fue guardando cada estrella,
quedó grabada en mi mente
la noche con sus estrellas.
Noche cargada de estrellas
sobre el techo de mi casa,
el manto que titilaba
plateaba toda mi cama.
La brisa suave en la noche
acariciaba mi cara,
un perfume natural
sutilmente me besaba.
Sentí como si esa noche
mi mundo se detenía,
una sensación de paz
de mi cabeza fluía.
¿Era como una visión
lo que mi ojos veían?
¿Era real ese manto
que en mi ventana caía?
Yo lo vi, yo lo sentí
me resultó placentero
ser bañada por la imagen
que inundó mi cuerpo entero.
De pronto yo me quedé
disfrutando aquel momento,
atesorando el encuentro
que la noche me brindaba.
Cuando una estrella fugaz
se deslizaba en el cielo,
disfruté su danza etérea
como el pájaro en su vuelo.
Cuando ya la luz del alba
fue guardando cada estrella,
quedó grabada en mi mente
la noche con sus estrellas.