errante xilos
Poeta recién llegado
Potros enloquecidos se disuelven en el horizonte,
mitras y báculos dispersos, en un escenario,
pastos secos, huellas, olor a fuego,
coronas rotas, humo,
el rostro insano del tiempo infértil mira de reojo...
Un latigazo enorme surca la piel de la tierra,
mueren los árboles,
se desangra el perdón...
La piedad se disuelve en los ríos rojos,
ya no queda sino un retazo de ella,
y nosotros no somos más que la sombra de su recuerdo...
Las lámparas se apagan,
el misterio de la vida ya no importa,
la fuerza del viento acaricia un desierto infinito...
La verdad es un pedazo de joya sin valor...
No queremos volver...
La guerra se ha vuelto la paz...
mitras y báculos dispersos, en un escenario,
pastos secos, huellas, olor a fuego,
coronas rotas, humo,
el rostro insano del tiempo infértil mira de reojo...
Un latigazo enorme surca la piel de la tierra,
mueren los árboles,
se desangra el perdón...
La piedad se disuelve en los ríos rojos,
ya no queda sino un retazo de ella,
y nosotros no somos más que la sombra de su recuerdo...
Las lámparas se apagan,
el misterio de la vida ya no importa,
la fuerza del viento acaricia un desierto infinito...
La verdad es un pedazo de joya sin valor...
No queremos volver...
La guerra se ha vuelto la paz...