Pablo walfisch
Pablo walfisch
Si no fuera por esa extraña sensación
de seguir en el sueño.
Si no fuera por aquellos años que ni recuerdo.
Cuando despierto,
ese sudor frío es lo más parecido a la sangre,
esa que lloran los ojos que no se volverán a abrir.
Un sol frío traspasa las ventanas,
podría ser la luna cambiando las mareas,
maquillando nuevos amaneceres,
desdibujando el horizonte
para dejar una noche más oscura que el tiempo.
de seguir en el sueño.
Si no fuera por aquellos años que ni recuerdo.
Cuando despierto,
ese sudor frío es lo más parecido a la sangre,
esa que lloran los ojos que no se volverán a abrir.
Un sol frío traspasa las ventanas,
podría ser la luna cambiando las mareas,
maquillando nuevos amaneceres,
desdibujando el horizonte
para dejar una noche más oscura que el tiempo.