​MAR.7-Autoestima
Es tarde y hace frío en el despacho,
me enfado y rasgo un trozo de papel,
devuelvo el libro abierto al anaquel
gimiendo mi impotencia de muchacho.
Me siento como un pobre mamarracho,
un ciego ante las flores de un vergel,
y libro una batalla sin cuartel
perdido ya mi gesto vivaracho.
Traspaso con la vista el ventanal
buscando que la noche me redima
y encuentro una razón elemental:
El culto a la belleza me sublima,
disfruto del trabajo intelectual
y noto renacer mi autoestima.
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Churrete