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Poeta fiel al portal
¡Maravilloso Universo!
¡Qué hermoso es vivir la vida pintura del Paraíso!
Tierno y armonioso sol de tibios rayos, languidece la tarde. El señor ocaso refleja rayos detrás de la roja luna.
Hadas revolotean sedosas, duendes sigilosos apuran travesuras, escondidos en la espesura juguetean con luciérnagas.
Casta niña, la noche, bondad esparce sobre el mundo maravillando los sueños.
Universo feliz nada lo empaña, no hay distinción de razas, las guerras ya son historia...
Mendacidad y pobreza erradicadas. Cárceles vacías, ya no hay rejas en las casas,
todos viven festejando la libertad y la paz que reinan sobre la tierra.
Los niños juegan sin riesgos, ni hambre ni frío conocen. No hay inválidos, ni sordos, ni mudos,
ni ciegos. El amor es puro y bello, no se mancha con pecados; sin infidelidad.
¡Gracias a Dios en el cielo! En la Tierra a sus discípulos gloriosamente inspirados,
repartieron sus riquezas con piedad y bondad a los desesperados.
Ejercieron su poder milenario, incitando a los Estados a destruir armas mortales, desactivar cabezas nucleares, no lanzar naves espaciales, ni talar selvas inmensurables, ni producir toxinas y gases.
Espléndido oxígeno se respira, nadie prende un cigarrillo, el tabaco se ha reemplazado por hectáreas
de algodón y olivos.
Bailarinas mariposas polinizan miles de flores, cientos de aves nos alegran con sinfónicos trinares.
¡De color está vestido este maravilloso Universo!
¿Epílogo de esta utopía?
Este cuento, se ha terminado.
¡Qué hermoso es vivir la vida pintura del Paraíso!
Tierno y armonioso sol de tibios rayos, languidece la tarde. El señor ocaso refleja rayos detrás de la roja luna.
Hadas revolotean sedosas, duendes sigilosos apuran travesuras, escondidos en la espesura juguetean con luciérnagas.
Casta niña, la noche, bondad esparce sobre el mundo maravillando los sueños.
Universo feliz nada lo empaña, no hay distinción de razas, las guerras ya son historia...
Mendacidad y pobreza erradicadas. Cárceles vacías, ya no hay rejas en las casas,
todos viven festejando la libertad y la paz que reinan sobre la tierra.
Los niños juegan sin riesgos, ni hambre ni frío conocen. No hay inválidos, ni sordos, ni mudos,
ni ciegos. El amor es puro y bello, no se mancha con pecados; sin infidelidad.
¡Gracias a Dios en el cielo! En la Tierra a sus discípulos gloriosamente inspirados,
repartieron sus riquezas con piedad y bondad a los desesperados.
Ejercieron su poder milenario, incitando a los Estados a destruir armas mortales, desactivar cabezas nucleares, no lanzar naves espaciales, ni talar selvas inmensurables, ni producir toxinas y gases.
Espléndido oxígeno se respira, nadie prende un cigarrillo, el tabaco se ha reemplazado por hectáreas
de algodón y olivos.
Bailarinas mariposas polinizan miles de flores, cientos de aves nos alegran con sinfónicos trinares.
¡De color está vestido este maravilloso Universo!
¿Epílogo de esta utopía?
Este cuento, se ha terminado.
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