EPV!
Poeta recién llegado
Soy el que posee una marca perfecta sin pedir ningún tipo de presencias involuntarias. No soy aquel que pide pan y agua sin poder ver a través del alma, porque estoy dentro de la habitación más negra de toda la muerte racial: Sólo cerdos de guerra que aprendieron a luchar por una razón en esencia.
El dinero ya no es el mismo papel de antes, ahora es un arma fuerte que puedes perder: toma tus ganancias y huye rápidamente antes que te coman el alma y el cuerpo. El papel puede pensar más que tú inteligencia, ya que no conoces la palabra prudencia ni decencia.
Ya hemos perdido un par de santos literales, no artificiales, pero nos defenderemos un par de siglos más de porquerías irreales, cuando te carcome la tecnología junto a un par de estúpidas vivencias. Debes desangrarte en las calles de la vanguardia para que la luz permanente no nos tape la vista y la conciencia no lleve nuestro nombre en las lapidas del desierto. Así es como se inicia el juego de un par de mentiras por año que terminan en un par de pérdidas de emblemas nacionales.
¿Crees que soy un rebelde como ustedes? puede que estés bien loco ¿o acaso no se dan cuenta que siguen como torpes estatuas, pidiendo la clemencia de un santo legendario de historietas de fantasía? ¡No lo imaginen siquiera! No detendré mis látigos tortuosos del impacto caprichoso en sus espaldas humillantes. ¡Ya lo sabes! De ninguna forma permitiré que mis hijos nazcan tontos de ideas como era antes y tal vez tengas razón: yo soy el loco, pero siempre seré un poco mejor que usted.
El dinero ya no es el mismo papel de antes, ahora es un arma fuerte que puedes perder: toma tus ganancias y huye rápidamente antes que te coman el alma y el cuerpo. El papel puede pensar más que tú inteligencia, ya que no conoces la palabra prudencia ni decencia.
Ya hemos perdido un par de santos literales, no artificiales, pero nos defenderemos un par de siglos más de porquerías irreales, cuando te carcome la tecnología junto a un par de estúpidas vivencias. Debes desangrarte en las calles de la vanguardia para que la luz permanente no nos tape la vista y la conciencia no lleve nuestro nombre en las lapidas del desierto. Así es como se inicia el juego de un par de mentiras por año que terminan en un par de pérdidas de emblemas nacionales.
¿Crees que soy un rebelde como ustedes? puede que estés bien loco ¿o acaso no se dan cuenta que siguen como torpes estatuas, pidiendo la clemencia de un santo legendario de historietas de fantasía? ¡No lo imaginen siquiera! No detendré mis látigos tortuosos del impacto caprichoso en sus espaldas humillantes. ¡Ya lo sabes! De ninguna forma permitiré que mis hijos nazcan tontos de ideas como era antes y tal vez tengas razón: yo soy el loco, pero siempre seré un poco mejor que usted.