Son esas marcas simples que me dejas,
cual un roce de carmín, en la camisa.
Las que alejan de mí, ya toda prisa
o hacen que te bese entre las cejas.
cual un roce de carmín, en la camisa.
Las que alejan de mí, ya toda prisa
o hacen que te bese entre las cejas.
Tus besos, como las uvas mas añejas
tienen ese gusto, que persigo.
Y del cual, solo mi cuarto es testigo,
cuando transitas, desde mi cuello a mis orejas.
tienen ese gusto, que persigo.
Y del cual, solo mi cuarto es testigo,
cuando transitas, desde mi cuello a mis orejas.
Son esas marcas simples, que bosquejas
con suzurros, y a veces hasta llanto.
Las que hacen, que te desee tanto, tanto,
y que seas, tú mi cárcel...aun sin rejas.
con suzurros, y a veces hasta llanto.
Las que hacen, que te desee tanto, tanto,
y que seas, tú mi cárcel...aun sin rejas.
Marino fabianesi