Gonvedo
Poeta asiduo al portal
Sabes que ya no amanece en Bourbon Street,
sobre su asfalto la luna derrama jazz y neón.
Es Mardi Grass y los astros giran
a quemarropa alrededor de ases de picas.
Calle abajo una lengua de mar
persigue la eternidad en un recuerdo ido,
y cruzan el cielo barcos
que vuelven su proa hacia el ocaso.
Los perros ya no ladran a las estatuas,
varadas como mástiles entre los árboles
que sueñan con pájaros de niebla.
Un gallo canta y Reese Whiterspoon
baila en el jardín con "el hombre pájaro",
y la noche es cálida, pero inviernos sin nombre
volverán a aplastar su rostro contra las ventanas.
Good bye pork pie hat, tan pobre soy
que hasta las ratas duermen en mi sombrero.
sobre su asfalto la luna derrama jazz y neón.
Es Mardi Grass y los astros giran
a quemarropa alrededor de ases de picas.
Calle abajo una lengua de mar
persigue la eternidad en un recuerdo ido,
y cruzan el cielo barcos
que vuelven su proa hacia el ocaso.
Los perros ya no ladran a las estatuas,
varadas como mástiles entre los árboles
que sueñan con pájaros de niebla.
Un gallo canta y Reese Whiterspoon
baila en el jardín con "el hombre pájaro",
y la noche es cálida, pero inviernos sin nombre
volverán a aplastar su rostro contra las ventanas.
Good bye pork pie hat, tan pobre soy
que hasta las ratas duermen en mi sombrero.