Raamses
Poeta asiduo al portal
Un inocente tiene rasquiña en espalda
pero nació manco.
Toma toda la experiencia de que eres posesa
lucha por la última rama erecta que queda
y clávatela muy profundo por tu cultura.
La botella del veneno está vacía
¿Quién habrá sido el desconsiderado?
Milton tenía razón,
sólo espero que la boveda celeste
sucumba en pedazos;
y que las estrellas desperdigadas por tus pies
comprueben la inutilidad de la existencia.
Hay que largarse de aquí
la paz está por llegar.
Aprendiste a bailar sobre un montón de cadáveres,
eran los supuestos que debían suceder y te negaste
eran las llagas a un corazón muy egoísta con la sangre.
Dejaron escapar a la inconformidad
lo único que trae felicidad a las venas.
¡Qué tontas esas flores en vana relación tuya!
por allí pasó la justa caricia regurgitada
en sabia expulsión de la piel de lo que sabe tocarte.
La charada se acaba mañana
es la última temporada para reír.
Guardaste esa pandillera infancia en un baúl
el cansancio de las manos perfumadas
el grito desgarrador que debes callar.
Hay excursiones gratis
a donde la tierra calcina los pies.
Nadie te sacará de esta fiesta diabólica
con la arritmia progresiva en impedirte
y los senos al aire como una señal de vacante.
pero nació manco.
Toma toda la experiencia de que eres posesa
lucha por la última rama erecta que queda
y clávatela muy profundo por tu cultura.
La botella del veneno está vacía
¿Quién habrá sido el desconsiderado?
Milton tenía razón,
sólo espero que la boveda celeste
sucumba en pedazos;
y que las estrellas desperdigadas por tus pies
comprueben la inutilidad de la existencia.
Hay que largarse de aquí
la paz está por llegar.
Aprendiste a bailar sobre un montón de cadáveres,
eran los supuestos que debían suceder y te negaste
eran las llagas a un corazón muy egoísta con la sangre.
Dejaron escapar a la inconformidad
lo único que trae felicidad a las venas.
¡Qué tontas esas flores en vana relación tuya!
por allí pasó la justa caricia regurgitada
en sabia expulsión de la piel de lo que sabe tocarte.
La charada se acaba mañana
es la última temporada para reír.
Guardaste esa pandillera infancia en un baúl
el cansancio de las manos perfumadas
el grito desgarrador que debes callar.
Hay excursiones gratis
a donde la tierra calcina los pies.
Nadie te sacará de esta fiesta diabólica
con la arritmia progresiva en impedirte
y los senos al aire como una señal de vacante.