María y Juan, o Juan y María

Ángel33

Poeta recién llegado
-¿A dónde vas, María? - Preguntó Juan de manera aparentemente inocente, mientras le abordaba por la calle.

-A un lugar, lejos de aquí. - Lo respondió María, con un tono de un poco seco.

-¿Cómo que lejos de aquí? - Dijo Juan completamente desprevenido por la respuesta de su "amiga".

-Sí, ¿tienes algún problema?, ¿sabes que soy adulta, y libre de hacer lo que me plazca, no? - Respondió María con una forma más borde que la anterior.

-¿Pero, y que ha pasado con nuestra promesa de quedarnos los dos aquí? - Tímidamente dice Juan

-¿Pero, de que promesa hablas?, si yo a ti no te doy ni agua.- Contestó María, un poco harta por la situación

-Pues de la que hicimos hace meses, o no te acuerdas de las eternas llamados por teléfono del verano que ya pasó. - Le responde Juan, serenamente.

-¿Te refieres a una de esas promesas donde de los dos yo era la única que las cumplía?, entonces sí.-Le espetó a Juan en, la cara, su enfado es evidente, María ya ni trata de esconderlo.

-Venga que sí, que por supuestísimo tú jamás has faltado a una promesa, ¿te crees que soy tonto?…Si estoy hablando ahora mismo contigo, y sé muy bien lo que hiciste el otro día, y sabes que te perdono.-Dice Juan mirando a María,

-¿Tu?, ¿a mí?, pero sí ya no somos nada, eso murió hace semanas.- Dijo María, casi riéndose.

-¿En serio? - Contestó Juan totalmente desconcertado.

-¿Que sí, te lo he dicho ya como un millón de veces- Contestó María, harto de la pesadez de Juan.

-¿Ya no te importa lo nuestro? - Repondió Juan.

-No -Dice María.

-Que sepas, que lo mío, es tuyo también - Dice Juan mientras trata de abrazar a María.

-¡Oye, quítate, ni me toques!, además, eres un hipócrita, ahora dices eso, pero antes...lo tuyo si que era bien tuyo.

-¿Perdona?, si aquí, la única pájara que se ha ido de nido en nido has sido tú, vaya cara más dura tienes, para decir eso. - Le reprochó Juan.

-Claaaaro, ¿ y tú nunca te has ido con la vecina, verdad?- Respondió María.

-¡Pero si tu te has ido con mi hermano!, pedazo de cínico- Le responde a María, en defensa a tales acusaciones.

-Pero porque no éramos nada por aquel entonces.- Dice María, como si fuera lo más obvio del mundo.

-Pues te digo lo mismo - Respondió Juan.

-¿Sabes qué?, que te den a ti y a todos. estoy harta de este sitio. - Finalizó María, mientras giraba la cabeza a la par que se subía en el bus, con destino a algún lugar, lejos de aquí.

-Adiós, y que algo día te atropelen, Juan.-
 
-¿A dónde vas, María? - Preguntó Juan de manera aparentemente inocente, mientras le abordaba por la calle.

-A un lugar, lejos de aquí. - Lo respondió María, con un tono de un poco seco.

-¿Cómo que lejos de aquí? - Dijo Juan completamente desprevenido por la respuesta de su "amiga".

-Sí, ¿tienes algún problema?, ¿sabes que soy adulta, y libre de hacer lo que me plazca, no? - Respondió María con una forma más borde que la anterior.

-¿Pero, y que ha pasado con nuestra promesa de quedarnos los dos aquí? - Tímidamente dice Juan

-¿Pero, de que promesa hablas?, si yo a ti no te doy ni agua.- Contestó María, un poco harta por la situación

-Pues de la que hicimos hace meses, o no te acuerdas de las eternas llamados por teléfono del verano que ya pasó. - Le responde Juan, serenamente.

-¿Te refieres a una de esas promesas donde de los dos yo era la única que las cumplía?, entonces sí.-Le espetó a Juan en, la cara, su enfado es evidente, María ya ni trata de esconderlo.

-Venga que sí, que por supuestísimo tú jamás has faltado a una promesa, ¿te crees que soy tonto?…Si estoy hablando ahora mismo contigo, y sé muy bien lo que hiciste el otro día, y sabes que te perdono.-Dice Juan mirando a María,

-¿Tu?, ¿a mí?, pero sí ya no somos nada, eso murió hace semanas.- Dijo María, casi riéndose.

-¿En serio? - Contestó Juan totalmente desconcertado.

-¿Que sí, te lo he dicho ya como un millón de veces- Contestó María, harto de la pesadez de Juan.

-¿Ya no te importa lo nuestro? - Repondió Juan.

-No -Dice María.

-Que sepas, que lo mío, es tuyo también - Dice Juan mientras trata de abrazar a María.

-¡Oye, quítate, ni me toques!, además, eres un hipócrita, ahora dices eso, pero antes...lo tuyo si que era bien tuyo.

-¿Perdona?, si aquí, la única pájara que se ha ido de nido en nido has sido tú, vaya cara más dura tienes, para decir eso. - Le reprochó Juan.

-Claaaaro, ¿ y tú nunca te has ido con la vecina, verdad?- Respondió María.

-¡Pero si tu te has ido con mi hermano!, pedazo de cínico- Le responde a María, en defensa a tales acusaciones.

-Pero porque no éramos nada por aquel entonces.- Dice María, como si fuera lo más obvio del mundo.

-Pues te digo lo mismo - Respondió Juan.

-¿Sabes qué?, que te den a ti y a todos. estoy harta de este sitio. - Finalizó María, mientras giraba la cabeza a la par que se subía en el bus, con destino a algún lugar, lejos de aquí.

-Adiós, y que algo día te atropelen, Juan.-
Una gran historia con un triste final.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba