María

HÉCTOR

Eres mi poesía; yo el instrumento inspirado.
No podías perder.
Tu conocías el cielo
embarrado de barro,
había rodado.

Lo viste hablar moradas.
Callar mucho tiempo,
atisbar templos,
y rendirse a la montaña.

Lo viste partir siempre
y regresar poco,
el tiempo no podía perder.
Tu palabra faltaba.

Le hablaste y te escuchó.
Acogió todo y dobló;
la alegría que querías,
la compartió y todo se regeneró.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba