Con la boca sonriendo a la vida
y los ojos con el alma engarzada,
mi niña esta.
Como un dulce caramelo
su pensamiento,
se deslié despacio
en su dorado cerebro.
Una alegre marioneta
son sus palabras en la cara.
Saltan sus pequeños pies
del aire al agua,
del agua a la tierra naranja.
Silenciosa y activa,
con frecuencia escapa a las miradas.
Es una niña zangolotina
y a veces quieta y callada,
con sus ojos de miel brillantes
deshaciéndome el alma.
Suave y despacio,
le gustan las caricias,
dejando que por su carita de seda
pase la mañana
con la luz amarrada
a su boca entreabierta
hilvanando pequeñas palabras.
y los ojos con el alma engarzada,
mi niña esta.
Como un dulce caramelo
su pensamiento,
se deslié despacio
en su dorado cerebro.
Una alegre marioneta
son sus palabras en la cara.
Saltan sus pequeños pies
del aire al agua,
del agua a la tierra naranja.
Silenciosa y activa,
con frecuencia escapa a las miradas.
Es una niña zangolotina
y a veces quieta y callada,
con sus ojos de miel brillantes
deshaciéndome el alma.
Suave y despacio,
le gustan las caricias,
dejando que por su carita de seda
pase la mañana
con la luz amarrada
a su boca entreabierta
hilvanando pequeñas palabras.