J.E.Mozo
Docente, Poeta y Persona (Tal vez en otro orden)
Marino
Hay veces en que esto
Solo es la vida del marino…
Una inmensa masa inerte
De movimiento inmutable;
Una calamidad a la que te enfrentas
Y a la que (casi) pretendes superar,
No sentir la soledad del naufragio
Sino que profesor en el aula.
Tiemblan los dientes apretados
Y sufro un vacío en la espalda,
Un hormigueo en la punta
De los dedos de los pies,
El mareo, el vértigo; vuelven
Y el vaivén de la cubierta
No deja de derribarme.
Recuerdo fantasmas de quienes
Derrotados han caído al mar
Y hayo días en que mi cuerda salva vidas
Amanece tan suelta y floja
Que la siguiente briza suave
Podría tirarme por la borda
Y volverme en lo que juré jamás ser:
De la educación un cáncer.
Hay veces en que esto
Solo es la vida del marino…
Una inmensa masa inerte
De movimiento inmutable;
Una calamidad a la que te enfrentas
Y a la que (casi) pretendes superar,
No sentir la soledad del naufragio
Sino que profesor en el aula.
Tiemblan los dientes apretados
Y sufro un vacío en la espalda,
Un hormigueo en la punta
De los dedos de los pies,
El mareo, el vértigo; vuelven
Y el vaivén de la cubierta
No deja de derribarme.
Recuerdo fantasmas de quienes
Derrotados han caído al mar
Y hayo días en que mi cuerda salva vidas
Amanece tan suelta y floja
Que la siguiente briza suave
Podría tirarme por la borda
Y volverme en lo que juré jamás ser:
De la educación un cáncer.