HADA NOCTURNA
Poeta fiel al portal
Mariposa celeste,
mi vientre fue el capullo que elegiste
para tejer la forma material de tu ser.
Y yo, orgullosa por costumbre
ante la milagrosa verdad me arrodille.
Orando cada noche,
para que mi pasado egoísta
no dañara tu existencia pura.
Brotaste al fin, como un sol entre la lluvia
disipando la espesura de lo incierto.
Y todo adquirió nuevo sentido,
sonido, color, textura,
conectando con hilos invisibles
cada poro de mi piel al universo.
Y vi por primera vez,
y escuche en el silencio la melodía
del ángel que me habita.
Y la vaciedad de mi espíritu
se desbordo con tu enigma.
Nueve años han pasado,
de ganarle a la aurora su rocío.
De plisar mi rostro con desvelo,
contándole a una hoja blanca y muda
los sueños que derraman a mi cuerpo.
Y las penas que colapsan a mi fe
sin derribarla jamás.
Sin embargo,
mi amado y bello
niño de aura azul,
no cambio ni un instante lo vivido,
celebró cada año tu cumpleaños
como el día bendecido
en que conocí el amor sin condición.
En que torne miseria en gloria
desahucio en esperanza
y amistades falsas
por tú única, indispensable
y luminosa presencia
retozando en el jardín
donde florece la eternidad.
A Joshua, mi amado hijo, ::
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mi vientre fue el capullo que elegiste
para tejer la forma material de tu ser.
Y yo, orgullosa por costumbre
ante la milagrosa verdad me arrodille.
Orando cada noche,
para que mi pasado egoísta
no dañara tu existencia pura.
Brotaste al fin, como un sol entre la lluvia
disipando la espesura de lo incierto.
Y todo adquirió nuevo sentido,
sonido, color, textura,
conectando con hilos invisibles
cada poro de mi piel al universo.
Y vi por primera vez,
y escuche en el silencio la melodía
del ángel que me habita.
Y la vaciedad de mi espíritu
se desbordo con tu enigma.
Nueve años han pasado,
de ganarle a la aurora su rocío.
De plisar mi rostro con desvelo,
contándole a una hoja blanca y muda
los sueños que derraman a mi cuerpo.
Y las penas que colapsan a mi fe
sin derribarla jamás.
Sin embargo,
mi amado y bello
niño de aura azul,
no cambio ni un instante lo vivido,
celebró cada año tu cumpleaños
como el día bendecido
en que conocí el amor sin condición.
En que torne miseria en gloria
desahucio en esperanza
y amistades falsas
por tú única, indispensable
y luminosa presencia
retozando en el jardín
donde florece la eternidad.
A Joshua, mi amado hijo, ::
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::....comparto lo que dices, el amor de madre es el único que, en la mayoría de los casos es totalmente incondicional....como el de Dios. Saludos bendecidos para ti, amiga.......::