Lucyfero
Poeta recién llegado
Corazón que se parte en dos,
Por la suave brisa de tu aleteo,
Mariposa que llegas a dios,
Hasta el cielo de libre ajetreo.
¡No te vallas mariposa querida!
Que no te influya el viento de poniente,
Pues no hay brisa al menos decente,
Que se merezca llevarte acogida.
Belleza que a veces vuela,
Sobre el aire de mi pensar,
¡No me pidas ahora candela!
Si la brisa te lleva hasta el mar.
Mariposa que a veces se posa,
Sobre el viento que hace rociar,
Finas gotas de lluvia,
Que pueden hacerte aflojar.
¡No te vallas mariposa querida!
Hasta la lluvia que lleva hacia el mar,
¡Quédate conmigo amiga!
Volando suave sobre mi pensar.
¡Te daré todo un estómago
en el que revolotear!
¡Te daré toda una vida
para así poderte amar!
Pues he vuelto para no dejarte ir jamás,
No quiero amarte, pues amar es esperar,
Quiero sentirte, y sentir es desear
Que nunca más te irás de mí.
Mariposa querida, ¡No te vallas hacia la mar!
Por la suave brisa de tu aleteo,
Mariposa que llegas a dios,
Hasta el cielo de libre ajetreo.
¡No te vallas mariposa querida!
Que no te influya el viento de poniente,
Pues no hay brisa al menos decente,
Que se merezca llevarte acogida.
Belleza que a veces vuela,
Sobre el aire de mi pensar,
¡No me pidas ahora candela!
Si la brisa te lleva hasta el mar.
Mariposa que a veces se posa,
Sobre el viento que hace rociar,
Finas gotas de lluvia,
Que pueden hacerte aflojar.
¡No te vallas mariposa querida!
Hasta la lluvia que lleva hacia el mar,
¡Quédate conmigo amiga!
Volando suave sobre mi pensar.
¡Te daré todo un estómago
en el que revolotear!
¡Te daré toda una vida
para así poderte amar!
Pues he vuelto para no dejarte ir jamás,
No quiero amarte, pues amar es esperar,
Quiero sentirte, y sentir es desear
Que nunca más te irás de mí.
Mariposa querida, ¡No te vallas hacia la mar!