Luis de Pablos
Poeta veterano en el Portal
Aunque no quería
no pude decirle que no.
Ella me pedía su vida
y yo solamente
veía su muerte.
no pude decirle que no.
Ella me pedía su vida
y yo solamente
veía su muerte.
aunque tus manos no vayan a buscarlos.
Y estará sola la casa y la cama vacía
y nadie vendrá a encontrarme
cuando llegue el silencio.
Te has convertido en mariposa
y has dejado la casa llena
de restos de crisálida.
Estés donde estés, mi mariposa,
solamente deseo que no puedas ver
cómo llora el aire de una casa.
Debería de haberme ido contigo
a algún lugar mejor
donde no lloren los hombres.
Ya ha pasado esa hora
y todo me conmueve,
- como tiembla la playa
batida por las olas
que son su ser y su sentido
a pesar de su furia. -
batida por las olas
que son su ser y su sentido
a pesar de su furia. -
porque no se me acaba el amor
y nada me consuela.