BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bajaba por el río
las estrellas sostenían
sus alambres catódicos
sus estambres disipados
bajo cédulas remarcables,
insistiendo en el enunciado
principal, la letanía de flores
y de bosques, gemas galantes,
conferencias inusuales, gente
desperdigada por los atrios
naturales, de frondas y sonoros
pájaros cantores, dulces melodías
ambicionaban sus reductos melancólicos,
depositaban sus guirnaldas sobre los cables
matemáticos, sobre sus estrategias diseminadas
entorno a un patio descomunal, sangres
y lavatorios públicos, mingitorios insólitos
intentando desviar la atención, un atrio singular
unas palmadas en el hombro la aspiración suprema
de un mariquita hecho polvo, reducido a escombros,
la materia orgánica defecada el hálito superior
de cuanta herida cabe y concreta, el asilo sistólico
y la mendacidad abierta de la carne. Gente
con máscaras, con laterales advertencias, con sinónimos
delirantes, con locuras edificantes, o con razones
para hacer de todo: un paraíso letal e insignificante,
me parecen vuestros patios indecorosos, amigos, celebridades,
un ministerio de la desigualdad y de la desinfección
crearía ahora, desde este reducto de soledad inadvertido.
©
las estrellas sostenían
sus alambres catódicos
sus estambres disipados
bajo cédulas remarcables,
insistiendo en el enunciado
principal, la letanía de flores
y de bosques, gemas galantes,
conferencias inusuales, gente
desperdigada por los atrios
naturales, de frondas y sonoros
pájaros cantores, dulces melodías
ambicionaban sus reductos melancólicos,
depositaban sus guirnaldas sobre los cables
matemáticos, sobre sus estrategias diseminadas
entorno a un patio descomunal, sangres
y lavatorios públicos, mingitorios insólitos
intentando desviar la atención, un atrio singular
unas palmadas en el hombro la aspiración suprema
de un mariquita hecho polvo, reducido a escombros,
la materia orgánica defecada el hálito superior
de cuanta herida cabe y concreta, el asilo sistólico
y la mendacidad abierta de la carne. Gente
con máscaras, con laterales advertencias, con sinónimos
delirantes, con locuras edificantes, o con razones
para hacer de todo: un paraíso letal e insignificante,
me parecen vuestros patios indecorosos, amigos, celebridades,
un ministerio de la desigualdad y de la desinfección
crearía ahora, desde este reducto de soledad inadvertido.
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