No me ves, pero estoy haciendo una reverencia y me quito el sombrero que no llevo, porque además sé, que esta otra joya que nos dejas la creaste en media hora, incluso menos, diez o veinte minutos. El mismo tiempo que puede llevar tomar un amargo café en un bar de estación, con la sola compañía del recuerdo, antes de subir a un tren que te lleva a un destino que no quieres, pero necesitas ayuda para cambiarlo. Y perdona pero esa tristeza me hizo acordarme de una historia muy importante para mí, la más. No me va a dejar darte repus pero volveré a hacerlo. Me gusta ese grupo, lo tengo en casa, qué casualidad iba a poner una canción de ellos en una prosa que colgué pero la cambié en el último momento. Te mando un abrazo, muy grande, es que me está ahogando y necesito compartirlo. Lo tenía destinado para alguien que ví hace poco, alguien que quiero y adoro, pero no pude hacerlo. Va para ahí. Parece que en Santiago no va a parar de llover en mucho, mucho tiempo, hay peligro de desbordamientos de ríos, ahora que hay mar, un crudo invierno éste, mucho. Que dios te bendía genio, apareces sin necesidad de frotar la lámpara.Yo también me río, me río de Janeiro.