Marzo

María Baena

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Cubre aun la luz a la tarde,

el calor cuelga de las ramas

alimentando sus brotes con colores brillantes;

el silencio se adentra tenaz

serenando las hojas de los árboles.


Se llena el aire de jazmines y alhelíes,

arrancando aromas del sur.


Se unieron en mi corazón los dos puntos;

abrí la ventana de la añoranza

y se escapó toda,

respire lo mucho que me da la vida,

la hice mía

y empecé de nuevo.


Sentí en mis ojos por primera vez

la luz errante,

la luz que pasa una y otra vez

con sentimientos diferentes.


Colgué de ella mi alma

y la deje vagar

para que nunca mas se sienta atada

a lugares con banderas de colores.


Con la boca libre

y el corazón sin rejas,

solo con el perfume de los sentimientos

y las luces a rastras,

volé tarde tras tarde.


Ví el dolor,

hice mío el placer,

desaté de mi mochila el sufrimiento,

soñé con la luz en los ojos

y el perfume en el centro del alma.
 
Última edición:
Cubre aun la luz a la tarde,

el calor cuelga de las ramas

alimentando sus brotes con colores brillantes;

el silencio se adentra tenaz

serenando las hojas de los árboles.


Se llena el aire de jazmines y alhelíes,

arrancando aromas del sur.


Se unieron en mi corazón los dos puntos;

abrí la ventana de la añoranza

y se escapó toda,

respire lo mucho que me da la vida,

la hice mía

y empecé de nuevo.


Sentí en mis ojos por primera vez

la luz errante,

la luz que pasa una y otra vez

con sentimientos diferentes.


Colgué de ella mi alma

y la deje vagar

para que nunca mas se sienta atada

a lugares con banderas de colores.


Con la boca libre

y el corazón sin rejas,

solo con el perfume de los sentimientos

y las luces a rastras,

volé tarde tras tarde.


Ví el dolor,

hice mío el placer,

desaté de mi mochila el sufrimiento,

volé,

con la luz en los ojos

y el perfume en el centro del alma.

Tus poemas desprenden libertad amiga María, espero que esa libertad que trasmiten tus versos se vea reflejada en tu vida y no sea más que un mero espejismo.
Un placer siempre detenerse en tu obra querida amiga.
Un fuerte abrazo siempre.
 
Última edición:
Cubre aun la luz a la tarde,

el calor cuelga de las ramas

alimentando sus brotes con colores brillantes;

el silencio se adentra tenaz

serenando las hojas de los árboles.


Se llena el aire de jazmines y alhelíes,

arrancando aromas del sur.


Se unieron en mi corazón los dos puntos;

abrí la ventana de la añoranza

y se escapó toda,

respire lo mucho que me da la vida,

la hice mía

y empecé de nuevo.


Sentí en mis ojos por primera vez

la luz errante,

la luz que pasa una y otra vez

con sentimientos diferentes.


Colgué de ella mi alma

y la deje vagar

para que nunca mas se sienta atada

a lugares con banderas de colores.


Con la boca libre

y el corazón sin rejas,

solo con el perfume de los sentimientos

y las luces a rastras,

volé tarde tras tarde.


Ví el dolor,

hice mío el placer,

desaté de mi mochila el sufrimiento,

volé,

con la luz en los ojos

y el perfume en el centro del alma.


Placentera tu retórica y ese cierre "el perfume en el centro del alma*, me impactó, el perfume... Aromas que se cuelan hasta el alma, no sé los demás pero a mi me fascina esa imagen. Abrazos siderales poeta
 
Última edición:
Querido Halcón, no se si realmente soy libre o no; pero muchas personas me dicen "que hago lo que me da la gana" y te aseguro, en eso tengo mucho cuidado, en no herir a nadie ni de palabra ni ne hechos, como se decía hace 50 años.(Que recuerdos)
Resumiendo, no me he puesto a pensarlo , pero algo debe de haber. Te deseo un buen día. Un abrazo, muy, muy grande
 
Cubre aun la luz a la tarde,

el calor cuelga de las ramas

alimentando sus brotes con colores brillantes;

el silencio se adentra tenaz

serenando las hojas de los árboles.


Se llena el aire de jazmines y alhelíes,

arrancando aromas del sur.


Se unieron en mi corazón los dos puntos;

abrí la ventana de la añoranza

y se escapó toda,

respire lo mucho que me da la vida,

la hice mía

y empecé de nuevo.


Sentí en mis ojos por primera vez

la luz errante,

la luz que pasa una y otra vez

con sentimientos diferentes.


Colgué de ella mi alma

y la deje vagar

para que nunca mas se sienta atada

a lugares con banderas de colores.


Con la boca libre

y el corazón sin rejas,

solo con el perfume de los sentimientos

y las luces a rastras,

volé tarde tras tarde.


Ví el dolor,

hice mío el placer,

desaté de mi mochila el sufrimiento,

soñé con la luz en los ojos

y el perfume en el centro del alma.
Un poema sensible nos dejas, grato leerte
 

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