Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Más allá del vuelo lento del cóndor,
más allá de vanidad o elegancia,
más allá amor, te estoy esperando, esperando
Más allá de la gris ceniza,
superficies de espejos
¡Va mi fiel reflejo!
más allá de caprichosa, infancia, erosionada,
mi volcán rojo lo defino, fantasías sin sentido,
traiciones muertas, heridas resentidas.
Más allá de status: materia fluctuante sin tiempo ni espacio,
no hay edel mortales sólo textos,
escribiendo en el limbo tan solo pretextos.
Hoy me rebelo ¡capricho de niño!
no hay ínfimas partículas de olvido,
¡oh Dios!..Vuelvo a volar, a nuestro idilio de encuentros y abrazos.
Allí gaviotas blancas, yolando
escriben en círculos,
elegantes de ceros,
tu sonido ronco tu calida risa,
Y en suaves brisas ya vienes a mi encuentro volando, volando.
Mi caracola mentía, mentía, mientras yo decía: ¡que te estaba olvidando!
más allá de vanidad o elegancia,
más allá amor, te estoy esperando, esperando
Más allá de la gris ceniza,
superficies de espejos
¡Va mi fiel reflejo!
más allá de caprichosa, infancia, erosionada,
mi volcán rojo lo defino, fantasías sin sentido,
traiciones muertas, heridas resentidas.
Más allá de status: materia fluctuante sin tiempo ni espacio,
no hay edel mortales sólo textos,
escribiendo en el limbo tan solo pretextos.
Hoy me rebelo ¡capricho de niño!
no hay ínfimas partículas de olvido,
¡oh Dios!..Vuelvo a volar, a nuestro idilio de encuentros y abrazos.
Allí gaviotas blancas, yolando
escriben en círculos,
elegantes de ceros,
tu sonido ronco tu calida risa,
Y en suaves brisas ya vienes a mi encuentro volando, volando.
Mi caracola mentía, mentía, mientras yo decía: ¡que te estaba olvidando!
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