Todavía recuerdo aquel viejo papel
En el que escribía mis historias
De bestias y momias en la memoria
Todavía recuerdo aquel herrumbrado cofre
Donde guardaba los secretos de un inocente
Yo transitaba por las soladas calles
Observando los bellos detalles
Defendiendo los aventurados ideales
Que yo aprendía en mis andares
Todavía recuerdo aquellos sonidos
Como activaban cada uno de mis sentidos
Veía caminar sordos y mudos..
Y me negaba ante los recuerdos
Una rutina de aprendizaje
En la lucha constante del animal salvaje
Que amenazaba a la mente
Quedando solo el sol brillante
Todavía recuerdo ese pensamiento
Que duro años en mi cuerpo
Preguntadme que era eso?
Recuerdo aquellas soleadas tardes
En las que el mecate formaba
Heridas en mis dedos
Lo recuerdo muy bien
Viene a mi mente el fuego
Que cada vez que prendía
Su llama aliviaba las caídas
Y su calor enfriaba mis dudas
Era cuando el misterio
Moldeaba poco a poco mi destino
De cada paso, de cada día vivido.
Miro como cada luna se a mostrado
Y la mente a cada reflejo a cambiado
Y el viento poco a poco se a llevado
A ese niño desolado
Y el tiempo no para su andar
Y el alma alimenta su realidad
Esperando que el rumbo llegue a la meta final
Hasta que las experiencias
Vuelen al aire como cenizas
Y las conclusiones transmitan
Grandes sonidos en melodías
En el que escribía mis historias
De bestias y momias en la memoria
Todavía recuerdo aquel herrumbrado cofre
Donde guardaba los secretos de un inocente
Yo transitaba por las soladas calles
Observando los bellos detalles
Defendiendo los aventurados ideales
Que yo aprendía en mis andares
Todavía recuerdo aquellos sonidos
Como activaban cada uno de mis sentidos
Veía caminar sordos y mudos..
Y me negaba ante los recuerdos
Una rutina de aprendizaje
En la lucha constante del animal salvaje
Que amenazaba a la mente
Quedando solo el sol brillante
Todavía recuerdo ese pensamiento
Que duro años en mi cuerpo
Preguntadme que era eso?
Recuerdo aquellas soleadas tardes
En las que el mecate formaba
Heridas en mis dedos
Lo recuerdo muy bien
Viene a mi mente el fuego
Que cada vez que prendía
Su llama aliviaba las caídas
Y su calor enfriaba mis dudas
Era cuando el misterio
Moldeaba poco a poco mi destino
De cada paso, de cada día vivido.
Miro como cada luna se a mostrado
Y la mente a cada reflejo a cambiado
Y el viento poco a poco se a llevado
A ese niño desolado
Y el tiempo no para su andar
Y el alma alimenta su realidad
Esperando que el rumbo llegue a la meta final
Hasta que las experiencias
Vuelen al aire como cenizas
Y las conclusiones transmitan
Grandes sonidos en melodías