Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y ya todos nos sabíamos necios.
Cada cual, inventado la ruta
más corta para los silencios.
Pero aún así, aún así,
la libertad, tan pulcra en su soledad
jamás quiso su filo hundir hasta el final.
Y yo, yo me habría despedazado el alma,
sino fuera porque al mirarme
encontrabas tus alas.
Yo, que jamás he sido nada,
era para ti, las fuerzas y las ganas.
-Yo sé, ahora lo sé.
Aunque no quise,
me diste las lágrimas de cáliz
para engendrarme,
más allá, del frío y sus finales.
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